Avira reclama «la dimisión» de Rubio como presidente de ARAG por favorecer a su hijo

Vista del paisaje de viñedo que se adivina junto a las Conchas de Haro y bajo los Riscos de San Felices de Bilibio./ RAFAEL LÓPEZ-MONNÉ
Vista del paisaje de viñedo que se adivina junto a las Conchas de Haro y bajo los Riscos de San Felices de Bilibio. / RAFAEL LÓPEZ-MONNÉ

La asociación riojalteña entiende que reconoció haber colaborado «en un intento de fraude de ley» en el reparto de derechos de plantación de viñedo

EL CORREO

Avira (Asociación para la Viticultura de la Rioja Alta) exige la dimisión de Javier Rubio como presidente del sindicato agrario ARAG-ASAJA al entender que ha reconocido públicamente «que su hijo intentó llevarse 24,5 hectáreas de nuevas plantaciones de viñedo» y admitir, así, «haber colaborado en un intento de fraude de ley para beneficiarse, personal y familiarmente, del proceso de adjudicaciones».

Tras repasar las declaraciones realizadas por el máximo responsable de la agrupación agraria, la cúpula de Avira formula en su comunicado varias valoraciones con las que interpreta que, «cuando Rubio habla de deslealtades, hay que recordar que la persona verdaderamente desleal con ARAG-ASAJA ha sido él», al entender de sus manifestaciones que «ha puesto por delante los intereses de su empresa sobre los de la organización sindical».

De ahí que se decante por «distinguir claramente entre las personas que miran por el interés general de la DOC Rioja y de su comarca, como es el caso de Agustín del Campo, exvicepresidente de ARAG-ASAJA al que Rubio pretende expulsar por participar en Avira y que no ha obtenido ningún beneficio de esta situación, de otras personas como Javier Rubio, su empresa y su entorno, que sí han pretendido obtener beneficio».

En la nota se hace referencia, en términos expresos, al «escándalo que supone que su hijo sea el mayor beneficiario de toda La Rioja de los repartos de nuevas plantaciones de los ejercicios 2016 y 2017, que suman la cantidad de 24,5 hectáreas de derechos de plantación» (valorados, según los cálculos de la formación riojañteña, en unos 750.000 euros). Y concluye, por ello, que «no es sostenible como presidente» del sindicato y debería dimitir «inmediatamente». Porque, de otra manera, desde la Asociación para la Viticultura de la Rioja Alta se teme la generación de «una situación como la que estamos viviendo, en la que ante la falta de legitimidad del presidente de ARAG-ASAJA, el poder real se derive a empleados que están haciendo clara ostentación del mismo y de los magníficos sueldos que cobran en el sindicato a costa de los agricultores, que son los verdaderos propietarios del mismo», denuncian en su nota de prensa.

«Tampoco creemos que una persona que se autodeclara empresario deba de ser presidente de un sindicato agrario», apostillan los dirigentes de Avira. «Creemos que este puesto debe estar reservado a un agricultor a tiempo total y que todos sus intereses estén referidos a la agricultura, como históricamente ha sido y como sucede en el resto de organizaciones agrarias profesionales» de la región.

Si, «como parece», la resolución de la Consejería de Agricultura, «avalada por el Consejo Consultivo de La Rioja», declara nulas las concesiones de nuevas plantaciones en los ejercicios 2016 y 2017 al hijo de Rubio «por crear condiciones artificiales en colaboración con su padre, es evidente que esta persona no puede seguir ni un minuto más al frente de una organización ejemplar e impoluta como ha sido hasta ahora», termina apuntando la nota.

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