El PP señala que la gestión del tripartito de Haro responde a «una situación heredada»

Asenso, en primer plano, y Olarte ofrecieron la valoración del PP sobre el primer año de mandato completo del tripartito./
Asenso, en primer plano, y Olarte ofrecieron la valoración del PP sobre el primer año de mandato completo del tripartito.

El partido que lidera la oposición municipal habla de «promesas incumplidas» al hacer su balance del último ejercicio municipal

ROBERTO RIVERA

El escenario diseñado por el equipo de gobierno de la Corporación jarrera al cierre del ejercicio 2016 dista de parecerse al retratado por el Partido Popular en el informe que denuncia, desde la perspectiva de la oposición, un panorama local plagado de «actuaciones heredadas o realizaciones que resultan del cumplimiento de la legalidad», novedades que son consideradas en tono irónico «ocurrencias del tripartito», al igual que sus «pretendidas acciones en aras de la transparencia y la participación democrática», y «promesas incumplidas y olvidos importantes», de acuerdo con el repaso realizado ayer por los concejales de la formación conservadora, Alberto Olarte y José Ignacio Asenjo, en respuesta al balance presentado días atrás por la alcaldesa de la ciudad, Laura Rivado.

«Viven totalmente alejados de la realidad», sostenía el primero en rueda de prensa, al considerar que el curso pasado no ha dejado de ser sino «un año plagado de fracasos y de engaños, un año más en el que han vuelto a incumplir sus promesas electorales».

A esa conclusión llega el grupo municipal del PP tras constatar que la situación de las arcas municipales, calificada por la cúpula municipal de «saneada» y presentada públicamente como uno de los grandes logros de su gestión, es «una situación heredada» del anterior Ejecutivo municipal que lideró Patricio Capellán.

«Dicen que se ha reducido la deuda en 2 millones de euros, en cumplimiento de la Ley de Estabilidad Presupuestaria», y el edil de la bancada popular» recuerda que ese apunte es consecuencia del precepto legislativo que exige, «al que no invierte, amortizar más deuda, como en el caso del Ayuntamiento de Haro durante el último ejercicio».

Con un elemento más de análisis introducido por su compañero de filas. Asenjo recordó que el gobierno actual se está ajustando «al plan de amortización que aprobamos en 2012, renunciando a la contratación de nuevos créditos, liquidando los que vencían y dedicando el superávit de cada año a una amortización extraordinaria», circunstancia que sólo se ha llevado a cabo en 2016 «con cargo al superávit que generó el PP en 2015».

En esa misma clave, la económica, hay más reproches al gobierno que sustentan PSOE, Ganemos Haro y PR+. Los populares niegan que se haya rebajado el IBI, una afirmación que, sostiene Olarte, «tiene sus luces y sombras. Lo que han hecho es parar la revalorización catastral automática, con lo cual no se modifica el valor catastral este año, y disminuir el coeficiente en lo que ya estaba previsto. Es decir: se trata de una verdad a medias que ha supuesto una rebaja media de entre 5 y 7 euros por familia y año pero que, en otros casos, ha supuesto un aumento significativo del impuesto».

Lo apuntó Asenjo al aludir a los casos que afectan a muchas lonjas comerciales de la ciudad, sujetas a una actualización del valor catastral que ha acarreado «incrementos en el recibo de hasta el 66% aplicados, con carácter retroactivo, a los cinco últimos años».

Retroceso democrático

Eso sí. Desde el grupo mayoritario de la oposición se anima al tripartito a seguir adelante con las inversiones en la renovación de la red de agua potable «para que así se pueda terminar el proyecto heredado del antiguo gobierno del PP», al igual que la rehabilitación del frontón municipal; la reforma de la antigua guardería infantil, prometida por el Ejecutivo riojano desde el 2012 para ampliar las instalaciones del instituto sin que en esta intervención tenga «nada que ver» el Consistorio; o la rehabilitación del Edificio Maria Díaz que «viene de lejos y, conviene no olvidar, será financiada por el Ministerio de Fomento al 100% como resultado de una gestión realizada por nuestro anterior alcalde, Patricio Capellán», al cierre del anterior mandato.

Enumerado el listado de intervenciones que el PP entiende, en definitiva, resultado de su gestión previa, sus representantes aludieron a lo que definen como «ocurrencias del tripartito» que asumen como «novedades y sus grandes proyectos», no sin cierto sarcasmo.

En esa relación hacen referencia explícita a la rehabilitación del Mercado que resumen, hoy por hoy, en «un desescombro» que deja «un espacio diáfano donde no saben lo que se va a hacer pero sabemos su coste, unos 700.000 euros»; al proyecto de mejora del Casco Antiguo resumido a «un par de estudios con una recopilación de datos que todos conocemos y un desembolso de 36.000 euros; el Vivero de Empresas, de cuyo futuro duda el partido de la oposición, pero en el que se invertirán inicialmente 400.000 euros; y la concesión del Premio emprende Haro que, sostienen los populares, no ha creado «ningún puesto de trabajo».

Las inversiones llevadas a cabo en infraestructuras deportivas, denuncian al mismo tiempo, «se han realizado a última hora y porque tenían que gastar dinero, ya que tenían la advertencia de Intervención de que, si no lo hacían, el capítulo de inversión del siguiente ejercicio se reducía», centrándose en la pista de crossfit y las pistas de pádel con 263.000 euros de desembolso.

Aunque son dos frases escuchadas a la alcaldesa del municipio jarrero las que mayor grado de «perplejidad» han acabado povocando en el seno del PP. «Cuando dice que se ha mejorado el nivel de inversión, declaración que deberá explicar porque no han hecho más que malgastar. Y cuando asegura que ha mejorado el nivel de empleo porque debería explicar qué ha hecho ella para poder defender esa afirmación».

En cualquier caso, entre los ediles del PP se advertía cierto grado de «indignación» y ésta venía motivada, no ya por la gestión de los recursos municipales, sino por las actuaciones del tripartito que han socavado, en su opinión, la propia dinámica del Ayuntamiento y atentan contras los principios de «transparencia y participación democrática» que propugnaban los tres partidos implicados, a día de hoy, en el gobierno municipal.

«Han hecho desaparecer la figura del concejal oyente en las comisiones informativas, niegan el acceso a la documentación» del Consistorio y a los expedientes en tramitación, «no dan ni una simple fotocopia de un documento público, han puesto cerraduras en los despachos, han cerrado las puertas del Ayuntamiento a los ciudadanos, han reducido a la mitad la periodicidad de los órganos consultivos, reduciendo así la posibilidad de hacer ruegos y preguntas, y para culminar ese proceso de degradación democrática nos quieren llevar ahora a los tribunales de Justicia, contratando procuradora y abogado de parte, de la suya, con el dinero de todos», volvió a denunciar en rueda de prensa Alberto Olarte.

Último apartado de su balance personal del 2016, especialmente crítico con los responsables de la cúpula municipal: el de los «olvidos».

En él aparecen la ampliación del Museo Torreón que, como la pasarela sobre el Tirón, la circunvalación Sur, la creación del Centro Juvenil en el edificio María Díaz o la actuación sbre el cruce de la Carretera de Zarratón con la nacional N-232, no ha sido solicitada del Gobierno, apuntan en su resumen del año.