«Siempre hubo iniciativa empresarial»

Miren Lorea Lasa y Lorenzo Zabala destacaron la gran iniciativa empresarial que se vivía en Eibar. /MIKEL ASKASIBAR
Miren Lorea Lasa y Lorenzo Zabala destacaron la gran iniciativa empresarial que se vivía en Eibar. / MIKEL ASKASIBAR

El programa dirigido a recuperar la memoria oral ha realizado entrevistas para dar a conocer el pasado industrial local

A. E.Eibar

El programa Eibartarren Ahotan, dirigido a recopilar la memoria oral, sigue desarrollándose y en el pasado año se dedicó a entrevistar a exempresarios y extrabajadores, con el fin de aportar su visión del trabajo e industria. De esta manera, Ignacio Ugartechea (de la misma firma Ignacio Ugartechea SA); Pablo Aranceta (Cerámica Eibarresa); Jose Antonio Albizu (AYA); Rafael Osoro (AYRA Durex); Enrique Franco (DEJ); Lorenzo Zabala y Miren Lorea Lasa (Norma, Motobic, Precicontrol) aportaron sus ricas impresiones del pasado industrial local.

Lorenzo Zabala y Miren Lorea Lasa ofrecieron detalles sobre la creación de las empresas Motobic, Norma y Precicontrol y, al mismo tiempo, contaron interesantes episodios de la vida eibarresa. El nombre de la empresa Motobic surgió de la combinación de las palabras 'moto' y 'bicicleta' y el primer taller se instaló en Arane.

Fue allí donde se hicieron las primeras motos, pero la falta de espacio provocó el traslado del taller a Txonta, y, posteriormente, en los años 60, a Abadiño. El mismo Zabala promovió la empresa Precicontrol, nacida a raíz de la necesidad de disponer de herramientas de precisión para la producción. Así, Zabala recalcaba que, en aquellos tiempos, cualquier eibarrés creaba una empresa. Asimismo, este antiguo empresario decía que «en el pasado en Eibar hubo mucha iniciativa empresarial».

El matrimonio recordaba también como iban en 'Motobic' a la playa de Ondarroa. Lorea decía que «mi madre rezaba cuando le contaba que iba montada en aquella moto». Este mismo matrimonio asistió ayer a la presentación de la muestra 'Velomotores Eibarreses'.

Por su parte, el fabricante de armas Ignacio Ugartechea estudió el grado superior en la Escuela de Armería y trabajó en la fábrica de armas creada por su padre hasta que se hizo cargo de la misma. En su testimonio describía las diferentes operaciones para la producción de básculas y la importancia que se le daba a la calidad del producto en Armas Ugartechea. Ignacio comenzó a los 17 años en este mundo de las armas y esa ha sido desde entonces su gran pasión. Augura un futuro incierto al mundo de las escopetas. «He enseñado a más de uno el oficio, pero ya no es la cosa como antes».

Curiosamente contaba Ugartechea en aquella época «todo aprendiz tenía su maestro e incluso muchos les llevaban después a casa a sus alumnos como apopilos, con lo que la relación era muy intensa». Este emprendedor cuyo padre aprendió la fabricación de escopetas en la empresa Víctor Sarasqueta decía que «tengo que decir que las escopetas artesanales actuales se parecen mucho a las de hace 100 años».

Operarios muy jóvenes

No sólo el capítulo de la visión de la empresa surge en las entrevistas, sino que los trabajadores también aportan sus impresiones. De esta manera, se cuenta con la participación de Rafael Osoro nacido en Osintxu. Al terminar el servicio militar comenzó a trabajar en la fábrica Ayra Durex de Eibar; fábrica que en sus inicios se dedicaba a la producción de piezas de recambio para los coches y la carabina 'Destroyer' y que, posteriormente, se trasladó a Zumaia. Osoro trabajó en Ayra Durex hasta su jubilación.

Las vivencias de Jose Antonio Albizu parten de su trabajo a los catorce años en Aguirre y Aranzabal (AYA) como grabador y en calidad de aprendiz bajo la tutela del grabador José Rodríguez 'Errekalde'. Siguió en AYA hasta el año 1985, y, a raíz de la crisis del sector armero, comenzó después su labor por su cuenta en su propia casa hasta la edad de la jubilación.

También interviene Enrique Franco quien trabajó de niño en la tienda Tejidos Franco de su padre. Una vez finalizados los estudios en la Escuela de Armería, comenzó su vida laboral a los 16 años. Mientras trabajaba en Alfa, creó la empresa DEJ con otros tres compañeros (acrónimo que proviene del nombre de sus fundadores Danel Zenarruzabeitia, Enrique Franco y Javier Sologaiztua). El primer taller se situó en un pequeño local de Errekatxu y posteriormente se trasladó a la avenida de Otaola. Pablo Aranceta nació en Ubera (Bergara) y cuando tenía tres años su familia se trasladó a Eibar. Empezó a trabajar en la empresa Cerámica Eibarresa con Paco Larreategui y siguió en dicho taller hasta su cierre en el año 2005.

Con múltiples entrevistas

El proyecto Eibartarren Ahotan inició su andadura en el verano de 1999, con el propósito de recopilar el patrimonio oral popular entrevistando a las personas mayores de Eibar, grabar sus relatos y subir los mismos a internet; un proyecto que nació bajo el auspicio de la comisión Ego Ibarra del Ayuntamiento, con la ayuda del Gobierno Vasco. Durante todos estos años, se han realizado más de 400 entrevistas, un tercio de ellas se encuentra ya etiquetado y catalogado, y la mayor parte puede consultarse en la Red.