Mikel Aparicio | Arquitecto

«Tenemos que hacer una reflexión sobre el futuro de nuestro patrimonio industrial»

Mikel Aparicio ha realizado una investigación sobre el patrimonio industrial eibarrés que permanece en pie./ASKASIBAR
Mikel Aparicio ha realizado una investigación sobre el patrimonio industrial eibarrés que permanece en pie. / ASKASIBAR

Ha investigado el valor histórico de los procesos industriales eibarreses, así como su valor arquitectónico

A. E.

El arquitecto eibarrés Mikel Aparicio ha trabajado en la primera fase de la investigación del patrimonio industrial de Eibar, dentro de un trabajo impulsado por la comisión Ego Ibarra para fomentar su conservación y difundir el valor histórico de los procesos industriales del pasado. Se ha conseguido la recopilación documental de la historia arquitectónica de más de cien edificios industriales eibarreses y el análisis de su valor estilístico.

Todos los datos y documentos compilados en la investigación se podrán visualizar en una web mediante un programa diseñado a tal efecto, que parte de un criterio cronológico basado en planos históricos. De esa manera, los visitantes tendrán la oportunidad de navegar en la historia de Eibar. Igualmente, desde el Museo de la Industria Armera se ha abierto una exposición sobre la reconstrucción de la red industrial eibarresa tras los bombardeos de 1937, gracias al trabajo de Aparicio y del ilustrador Martín Azpilicueta, en el que se muestran un total de 32 talleres, edificados en cuatro años, y sorteando una Guerra Civil.

-¿En qué ha consistido el trabajo que ha realizado?

-Me he centrado en la realización de un inventario inicial y especialmente he llevado a cabo un trabajo de archivo buscando datos en nuestra historia. Se han realizado visitas a las propias fábricas, hoy cerradas, y se ha registrado un total de 100 edificios, sin olvidar los muchos que fueron derribados, caso de Alfa, Orbea, Víctor Sarasqueta... A partir de ahora se va a trabajar con los que han desaparecido para hacer un mapa conjunto del patrimonio industrial que ha tenido Eibar. Se ha realizado una labor transversal por los diferentes departamentos del Ayuntamiento (Archivo Municipal, Ego Ibarra, el servicio de Traducción y el departamento de Informática) y luego está la tarea de la empresa Codesyntax, que prepara toda la infraestructura técnica para poder visualizar el patrimonio industrial.

-¿Cuáles son las conclusiones más importantes que se han podido sacar del trabajo?

-Estos edificios forman parte del patrimonio cultural y se les podría considerar como un fiel reflejo de los valores de un sociedad que los reconoce como propios. Son los fieles testigos del trabajo de todo un pueblo y, como tal, un patrimonio con un valor cultural de máxima expresión.

-¿Por qué el urbanismo actual no admite estos edificios y la solución es el derribo?

-Eibar siempre careció de espacio y todo creció en altura. El urbanismo actual no admite vivienda con industria, pero esto no significa que se pueda conseguir su rehabilitación con el fin de unir también las viviendas a oficinas.

«Los edificios son fiel reflejo de unos valores que las sociedad eibarresa reconoce como propios»

-Es impresionante la gesta de construcción de talleres que llevó a cabo la iniciativa privada en plena guerra y a partir de 1937.

-En el año 1937 Eibar quedó destruido con el bombardeo y el incendio posterior. Un arquitecto municipal, Raimundo Alberdi, dirigió una serie proyectos consistentes en la puesta en marcha de nuevas industrias. En el ámbito constructivo podemos ver la existencia de curvaturas de chaflanes, la unión de industria y vivienda un tanto tosca, todo ello unido con el taller en planta baja y las viviendas en pisos superiores. No busca un estilo moderno, pero sí consigue espesores mayores, cercos de ventanas y unas características muy similares. Tenemos ejemplos interesantes en industrias como las Gaspar Arizaga, Soroa, Gabilondo...

-Además, se trataba de un número importante de empresas.

-En la exposición de Portalea hemos recogido 32, pero su número es superior. Aunque se construyeron más, se puede considerar que había desde edificios públicos, de Regiones Devastadas, de la iniciativa privada que construyeron estas industrias , y después los de usos residenciales propios. Ocurre que la industria avanzó mucho sin un orden claro y sobre una orografía muy difícil. Eibar es una ciudad en la que el río está cubierto en toda su longitud. El Ayuntamiento está construido encima del río. Así, se construyó también el conjunto de la ciudad.

-Posteriormente surgen otras industrias importantes

-En los años 50, el arquitecto Domínguez Elósegui diseñó una importante fábrica, como la Lambretta, bajo un edificio interesante. También Alfa, con la microfusión en los años 70, es también un ejemplo de arquitectura industrial.

-Se ha publicado una Ley de Patrimonio Industrial muy interesante.

-De la primera lectura, se deduce que esta ley 'se moja' mucho. Eibar tiene un Plan General del año 2006 y ahora se tiene que renovar. Hay que abordar el futuro de Matxaria, de Txonta, además de los otros edificios industriales esparcidos en la ciudad. En el Plan General muchos fueron calificados como fuera de ordenación, se preveía su derribo, con un marcado objetivo de expansión y de ladrillazo, de 'burbuja', pero que se ha convertido en insostenible. Ahora que se está replanteando y revisando de nuevo todo tenemos que hacer una reflexión sobre el futuro del patrimonio industrial de Eibar. Se va a derribar el edificio de El Casco, que ocupa unos 8.000 metros cuadrados, en el centro de Eibar. La zona de Errekatxu también se derriba. La iniciativa privada los ha adquirido. Esto no impide que hagamos una reflexión sobre el patrimonio industrial de Eibar, de cara a su perpetuación.

-¿Cuáles son los motivos que le llevaron a interesarse por el patrimonio industrial?

-Desde pequeño, y sobre todo cuando decidí estudiar Arquitectura, me llamó mucho la atención la existencia de tantos pabellones e industrias vacíos. Decidí que quería investigarlos. Me fuí a Barcelona a estudiar un máster en restauración y aplicación. Estudié la situación del barrio de Poblenou, como antesala de lo que podría ocurrir en Eibar. Allí cuentan con el plan '22@Barcelona' que consiste en la renovación de las áreas industriales del Poblenou para la creación de un moderno distrito de actividades intensivas, tales como las tecnologías de información y comunicación. Se aportaban herramientas de gestión, con los propietarios y con los interesados para poner las cosas en común. Hay ejemplos como el edificio Laspiur, cuyo uso como museo se está valorando. Este y otros edificios no los tocaría mucho porque presentan una arquitectura única y se hace preciso dotarlos de un uso. La actividad que hubo en Eibar fue frenética y la tenemos olvidada. Los talleres son los únicos testigos de aquél desarrollo. Eibar esta unida de forma indisociable a la industria, Y estos edificios tenemos que valorarlos. No podemos olvidar que estos edificios han forjado nuestro carácter.

-Todos estos edificios representan la idiosincrasia eibarresa, el emprendizaje, el empoderamiento de las mujeres... Son muchos valores.

-Estoy de acuerdo. El carácter eibarrés siempre ha sido emprendedor y de colaboración, y se refleja en la unión entre empresarios y operarios. Eso me contaba mi abuelo. Ejemplos como la sirena de Alfa demuestran que Eibar tenía un reloj industrial. Eibar era la 'ciudad-taller'. No era la ciudad de talleres. Uno hacía una pieza, otro unos cañones, otro un muelle, después lo juntaban y hacían, juntos, una bicicleta. Eso es reinventarse. Eibar necesita seguir reiventándose. Hay que reinvertarse de nuevo. De la industria ha pasado al comercio. Ha cambiado el modelo, pero no sé si es sostenible. Por ello, no hay que olvidar nuestro pasado.

La exposición permanecerá abierta hasta el 19 de julio

Aunque inicialmente la exposición 'Reconstrucción Industrial de Eibar, en los años 1938-1942' iba a estar abierta hasta el día 2 de junio, en vista del interés suscitado se ha decidido prorrogarla hasta el 19 de julio en el Museo de la Indutria Armera. Esta muestra cuenta con una representación de 32 industrias, en forma de unos cajones que cuelgan desde lo alto, y se posicionan encima de un mapa de la antigua villa, justo en la ubicación que contaban en el pasado. La muestra marca un antes y un después en la arquitectura y el urbanismo de Eibar. La arquitectura industrial construida en Eibar tras la Guerra Civil se diferencia claramente de la arquitectura civil o residencial.