La primera mujer a la batuta

Presente. Ainhoa Urkizu mira una fotografía antigua de la banda eibarresa, en el local de ensayo de Bittor Sarasketa. /Félix Morquecho
Presente. Ainhoa Urkizu mira una fotografía antigua de la banda eibarresa, en el local de ensayo de Bittor Sarasketa. / Félix Morquecho

Ainhoa Urkizu romperá moldes al dirigir la Banda de música Cielito

FÉLIX MORQUECHO

Hay puntos de unión entre aquella 'La Marcial' que tocaba en el Eibar de antes de la Guerra Civil y su heredera, la actual Banda de música Cielito. Pero los tiempos no pasan en balde y hay camino por recorrer en busca de la normalidad. Hace años que a nadie le extraña encontrarse con mujeres tocando distintos instrumentos, pero hasta ahora no había habido ninguna que tomase la batuta en Cielito. El reciente nombramiento de Ainhoa Urkizu (Vitoria, 1992) como subdirectora hará que esa sequía se rompa este mismo domingo.

Carlos Sánchez-Barba sigue siendo el director de la Banda eibarresa, y de cara a reforzar su conexión con la Escuela de Música Juan Bautista Gisasola, pensó en proponer a Urkizu como subdirectora. Esta gasteiztarra de 26 años ya había tocado antes con la Banda de Elgoibar, pero hace diez años empezó a colaborar con Cielito, siendo entonces director Jorge Molina. «Me llamaban de refuerzo cuando hacían falta clarinetes, y en 2009 empecé como integrante de la Banda», recuerda esta estudiante de tercero de clarinete en el Conservatorio superior de Pamplona.

«Estoy muy contenta, pero al mismo tiempo...», reconoce ante el reto de situarse al frente de la Banda. «Antes había dirigido bandas de niños, ensayos o una cuerda en concreto, pero esto es diferente. Desde abajo, tocando, se ve todo muy fácil, pero cuando subes la perspectiva cambia, no tiene nada que ver». Cuando le llegó la propuesta de ser subdirectora Ainhoa Urkizu no reparó en que sería la primera en llevar la batuta en la veterana formación eibarresa. «Ni se me pasó por la cabeza. Poco a poco se van viendo bandas que sí tienen alguna mujer en estos puestos, ya sea llevando esta responsabilidad entre dos personas o incluso como directora, pero no es lo habitual, la verdad».

Sin embargo, tiene donde buscar referencias sin salir de casa, ya que su padre, Iñaki Urkizu, es subdirector en la Banda municipal de música de Bilbao. «Lo que he visto con él es que hay que saber muy, muy bien lo que estás programando, conocer muy bien las obras. Como director eres un mediador entre lo que cada músico está tocando y lo que suena en conjunto», señala.

Por ese motivo ha tratado de conformar un primer programa atractivo para un público familiar en esta ocasión, pero que al mismo tiempo sea interesante para los músicos. «Una Banda como la de Eibar toca un montón de conciertos al año. Eso nos exige cambiar mucho de repertorio, intentamos llegar a todo el público y con temas que a nosotros también nos resulten atractivos, pero todo eso no es fácil. Tocamos obras de un nivel que nos exige, y por eso quiero transmitir a la Banda que estamos para disfrutar. Somos gente profesional, gente amateur, gente que está estudiando y tenemos que aprovechar ese rato para hacer música y desconectar de otras cosas», apunta.

Cerca de la Escuela

Acercarse a la Escuela de Música de Eibar será uno de sus cometidos. «No hay relevo, y ellos nos dicen que no hay matrículas en instrumentos de viento o metal», remarca Urkizu. De ahí que se planteen ideas para que los más jóvenes vean más cerca a Cielito, bien conociendo los programas previamente o recibiendo conciertos en cuartetos o quintetos en Portalea. Sin embargo, la primera cita llega este domingo al frente de una Banda que siempre ha sido dirigida por hombres, «por eso me hace especial ilusión dirigir».

Temas

Eibar
 

Fotos

Vídeos