La Mancomunidad solicita que no se depositen productos impropios en el contenedor marrón

La Mancomunidad quiere evitar la presencia de materia no orgánica en el contenedor marrón./Askasibar
La Mancomunidad quiere evitar la presencia de materia no orgánica en el contenedor marrón. / Askasibar

La basura no orgánica alcanzó un 19 %, en 2018, y un 11 % este año, cuando el tope permitido es el 5%

ALBERTO ECHALUCE

La Mancomunidad de Debabarrena ha iniciado una campaña con el fin de lograr un compostaje «de calidad» mediante el depósito exclusivo de materia órganica, en el contenedor marrón. Con ello, se trata de evitar el depósito de productos ajenos al recogedor marrón que impiden un correcto reciclaje.

A pesar de que el balance de recogida obtenido es muy positivo, el aprovechamiento de la materia orgánica para su reciclaje y transformación en un compost de calidad tropieza en algunos casos con la presencia de productos impropios; es decir residuos depositados de manera indebida en los contenedores de orgánico o que se presentan en bolsas de plástico no compostables. En este sentido, es necesario tener en cuenta que, para su adecuado funcionamiento, la planta de compostaje de Epele fija el máximo de impropios en el 5%; superado este porcentaje se compromete la calidad del compost y la viabilidad de su uso en la agricultura; razón por la que la materia orgánica es desechada y debe ser tratada como fracción resto.

Por ello, los servicios de la Mancomunidad ponen de relieve la importancia de depositar exclusivamente residuos orgánicos, fundamentalmente restos de comida y vegetales, en los contenedores marrones y siempre en bolsas compostables. «Es imprescindible evitar la mezcla de bolsas de resto, caso de los envases con restos de alimentos o los pañales», decía el presidente de la Mancomunidad, Arcadio Benítez.

Esta problemática ha afectado a determinadas rutas y puntos de la Mancomunidad, con porcentajes de impropios que, en algún caso concreto, llegaron al 19% en 2018 y al 11% en 2019, representando pérdidas de materia orgánica separada correctamente por el 90 % de la ciudadanía y frenando la progresión del reciclaje en la Mancomunidad. Es necesario subrayar que un comportamiento minoritario de un 10% puede echar a perder el trabajo del 90% restante.

Además del perjuicio medioambiental ocasionado, se provoca también una pérdida económica porque la materia orgánica contaminada debe ser tratada como resto a un precio sensiblemente mayor por tonelada, con la consiguiente repercusión sobre las tasas que debe abonar la ciudadanía.

Progresar con el reciclaje

Con la finalidad de continuar progresando en el reciclaje, aprovechando al máximo los recursos presentes en los residuos y evitando un exceso en los costes de tratamiento por la presencia de impropios, la Mancomunidad está desarrollando

una campaña de concienciación. Las actuaciones previstas van a tener especial incidencia en las rutas y puntos críticos y en los colectivos profesionales más sensibles, sin olvidar al conjunto de la ciudadanía.

Entre las primeras medidas adoptadas, está la elaboración de un inventario de los puntos críticos en los que se ha detectado un mayor porcentaje de impropios.

En estos contenedores, se coloca una hoja informativa dando cuenta de la situación; los residuos se excluyen de la recogida de orgánica, hasta corregir la situación y volver a porcentajes por debajo del 5%.

Este control facilita la identificación de posibles causas y responsables, así como la adopción de medidas ajustadas a cada situación. La Mancomunidad cuenta con un equipo de informadores formado por tres personas que realiza sus labores en estos puntos críticos, detectando y retirando bolsas de resto mal depositadas del interior de los contenedores o del entorno de los mismos.

Asimismo, se han editado 34.000 folletos, dirigidos a la ciudadanía, en los que se informa del tipo de residuos destinados al contenedor gris y al marrón; la necesidad de utilizar bolsas compostables para depositar la fracción orgánica en el contenedor marrón y los puntos donde pueden adquirirse de forma gratuita.

Asimismo, se realizarán análisis de caracterización que permitan comprobar la disminución del índice de impropios por debajo del 5%. La Mancomunidad espera que la aplicación de estas medidas revierta la situación y consolide el avance del reciclaje en Debabarrena.

Con los hosteleros

Con carácter complementario y específico, está desarrollándose una campaña dirigida a un sector como la hostelería que es un importante generador de residuos orgánicos. Con esta finalidad, la Mancomunidad ha destinado dos técnicos de medio ambiente a informar in situ a comerciantes y hosteleros.

Además, se ha realizado una acción de carácter general sobre estos dos colectivos informándoles sobre los residuos que se pueden depositar en el contenedor marrón y las opciones para obtener bolsas compostables: las de 10 litros en máquinas expendedoras y las de 40 litros a través de los respectivos los ayuntamientos. Además a aquellos establecimientos situados en zonas en las que se aprecia un especial mal uso, se les ha dirigido una nota informativa y se han colocado adhesivos en los contenedores advirtiendo de la situación y de posibles sanciones a quienes mezclen residuos impropios o utilicen bolsas de plástico no compostables.

El incorrecto uso sólo trae perjuicios económicos

En los últimos años, las tasas de reciclaje de la Mancomunidad Comarcal de Debabarrena han experimentado un importante incremento, pasando del 21% en

2012 al 56 % en marzo de 2019. Este porcentaje, que supera el 50% exigido por la directiva europea y está a punto de alcanzar el 60% establecido en el Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos (Pigrug) para 2020, experimentó un avance definitivo con la extensión, al conjunto de la Mancomunidad, de la recogida selectiva de la materia orgánica. La mejora está asociada al hecho de que la materia orgánica representa en torno a un 40% de los residuos domésticos y su recogida separada incide de manera muy significativa en los resultados globales. Este efecto queda de manifiesto en los índices de reciclaje de los municipios: Mallabia 58,15%, Ermua 49,20%, Eibar 58,76%, Soraluze 49,68%, Elgoibar 53,69%, Mendaro 58,23%, Deba 63,05% y Mutriku 67,94%.

Por ello, la Mancomunidad ha realizado un inventario de puntos negros y cuenta con un equipo de informadores para controlar el depósito inadecuado de residuos.

En este sentido, el presidente de la Mancomunidad, Benítez, hablaba que «estamos superando el reto de la cantidad pero debemos abordar el de la calidad. El verdadero éxito del reciclaje es que lo separado se aproveche y que la participación ciudadana sea útil». En esta dirección decía Benítez que «se han localizado productos no orgánicos en las bolsas de los contenedores marrones, incluso cosas increíbles que suponen un coste añadido en su recogida. Por ello, la concienciación es más que necesaria para ir subiendo en los niveles de reciclaje».