Ermua aprueba una moción en favor del acercamiento de los presos de ETA

El pleno de Ermua aprobó la moción que solicita el acercamiento de los presos./A. Lasuen
El pleno de Ermua aprobó la moción que solicita el acercamiento de los presos. / A. Lasuen

PNV, Ermua Ahal da e Irabazi votaron a favor de la moción presentada por Bildu, que anteriormente hicieron suya las Juntas Generales de los tres territorios

AINHOA LASUEN

La corporación ermuarra ha aprobado en Pleno una moción de EHBildu «en desacuerdo con la política de alejamiento de personas presas». Apoyaron la moción presentada por Bildu los concejales del PNV, Ermua Ahal da e Irabazi, el Partido Socialista se abstuvo y votaron en contra los dos ediles del Partido Popular.

La moción hace suyo el acuerdo de las tres Juntas Generales, suscrito por la totalidad de los sindicatos del País Vasco, en el que se comenta que «apelando al cumplimiento de lo previsto en la Ley General Penitenciaria, para evitar el desarraigo en las penas privativas de libertad, conforme a los principios de reinserción y resocialización de las mismas», se manifiesta «el desacuerdo con la política penitenciaria de alejamiento y, en este sentido, dentro del nuevo tiempo abierto tras el cese definitivo de ETA».

Los grupos que apoyaron la moción entendían que «es necesaria una nueva política penitenciaria que evite un cumplimiento de penas privativas de libertad lejos de los lugares de arriago social y familiar, facilitando la relación con sus familiares y en atención al bienestar de hijos e hijas menores de edad, en defensa de su derecho a estar con sus progenitores».

En la lectura de la moción se recordó que la ermuarra Miren Agurtzane Delgado Iriondo «está presa a 816 kilómetros de casa, con una madre mayor, que por ello no puede visitarla».

El Partido Popular ermuarra fue contundente en su negativa a la aprobación de esta moción y recordó a los presentes que «la política de dispersión surgió en los 80 impulsada por el Ministro de Justicia, Enrique Múgica, el ministro del Interior Corcuera..., y apoyada por el PNV».

El portavoz del PP, Fernando Lecumberri, aclaró que «no podemos compartir que se trate de presentar como víctimas a quienes han sido responsables de la mayor vulneración de los Derechos Humanos que se han producido en este país».

Además hizo referencia a la 'vía Nanclares'. « Tienen una herramienta sencilla. Únicamente deben asumir el alejamiento del entorno de la banda, aceptación de la política penitenciaria, salida del colectivo de presos, renuncia pública a ETA y al uso de la violencia, pedir perdón a las víctimas con compromiso de repararlas». «Hay 232 presos de ETA que tienen en su mano contar con esos benefícios penitenciarios», ahondaba.

La abstención socialista

En referencia a la mención de la moción sobre los hijos e hijas de personas presas, Lecumberri leyó los nombres de 23 menores que murieron asesinados en atentados de ETA y habló sobre «los 1.061 hijos e hijas a los que la banda ha privado de sus progenitores».

El alcalde, Juan Carlos Abascal, justificaba la abstención socialista aclarando que «entendemos que otra política penitenciaria es posible. Se trata de aislar a las personas para permitir que se puedan reinsertar». Por ello apoyaban «la posibilidad del acercamiento, pero no de cualquier manera, de forma individualizada, para que quien haya pedido perdón pueda contar con beneficios penitenciarios, porque es el mejor mecanismo de reinserción».

Abascal también solicitó a Bildu de Ermua que diera el paso de condenar no sólo la violencia de ETA, sino también las pintadas en las calles de Ermua «porque los demás también tenemos familia», concluía el alcalde ermuarra.

 

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