Eibarrés, buceador... y peregrino

Buceo. Iker Yraolagoitia se prepara para un reto submarino./Félix Morquecho
Buceo. Iker Yraolagoitia se prepara para un reto submarino. / Félix Morquecho

Iker Yraolagoitia prepara un camino de Santiago submarino para 2019

FÉLIX MORQUECHO

Son muchos los eibarreses que, en unas fechas u otras, deciden aventurarse a recorrer el Camino de Santiago. Sin embargo el próximo verano se vivirá una modalidad novedosa y un eibarrés será uno de sus protagonistas. El 'Camino de Santiagua' es la propuesta que tratará de unir Hondarribia con Santiago de Compostela, buceando.

La aventura echará a andar el próximo 24 de julio en Hondarribia con un evento de presentación que dará el pistoletazo de salida al camino, pero será al día siguiente, festividad de Santiago Apostol, cuando se inicie la primera etapa. El bilbaíno afincado en Vitoria Adolfo Rodríguez, la murciana Inma Martín y el eibarrés Iker Yraolagoitia son los tres aventureros que se preparan para una ruta que ofrecerá un nuevo enfoque sobre la centenaria peregrinación. «Pero lo que nos toca por ahora son dos millones de papeleos» apunta Yraolagoitia.

Aspectos como el objetivo de colocar unos monolitos submarinos que señalen la ruta ya suponen una complicación. «Es algo que puede afectar a la vida marina y por eso hay que estudiar bien qué piedra se coloca, cómo se hace y todos los pormenores. Luego, resulta que la posibilidad de que se reconozca el camino corresponde al Gobierno Europeo, tenemos que hablar con cuatro comunidades autónomas...», relata el eibarrés.

En total serán dieciocho etapas y está previsto que se completen en dos partes. Del 25 al 28 de julio de 2019 se desarrollarán las primeras inmersiones y tras una parada, el resto del camino se completará a partir del 14 de agosto, para finalizar en Santiago de Compostela. «La idea de cada jornada es hacer una inmersión en un punto estratégico. Nuestra idea es que sean zonas sencillas para que la gente pueda repetir después el camino. Una vez que salimos del agua comenzamos un trayecto de 'trekking', andando hasta el siguiente punto» relata.

El objetivo final de la aventura será completar la última etapa para llegar a Santiago a pie de una manera muy especial, sin aletas pero cargados con el equipo de buceo. «No llevaremos lastres, pero sí un equipo que puede pesar entre veinte y treinta kilos». Lo que se hace imprescindible bajo el agua no es lo idóneo para hacer el camino, pero será la imagen que dé a conocer que el 'Camino de Santiagua' llega a buen puerto.

Con esas etapas tratan de promover tanto el submarinismo como el Camino de Santiago, en una iniciativa en la que ya se han encontrado los primeros apoyos. «Hemos contactado con distintos clubes de buceo que están encantados con la iniciativa, también con agencias de turismo e instituciones, y estamos muy ilusionados con este proyecto» reconocen.

Enganchado en Tailandia

Aunque los deportes acuáticos pueden llamar la atención más en la costa, ser de Eibar no impidió que Iker Yraolagoitia sintiese afición por el agua desde niño, «la de infecciones en el oído que eso me ha provocado» recuerda. Por eso, conocer el mundo submarino era un anhelo que mantenía presente hasta que en el año 2007 se decidió a sacar su primer título. Aún tuvieron que pasar dos años más hasta que su trabajo en la empresa Danobat de Elgoibar le llevó a viajar a Tailandia. En su tiempo libre aprovechó para retomar las aletas. «Allí me picó de nuevo el gusanillo, disfruté muchísimo y desde entonces no he parado».

El eibarrés fue acumulando experiencia bajo el agua hasta conseguir el pasado año el título de 'guía de buceo'. En este trayecto se encontró con Adolfo Rodríguez, un bilbaíno afincado en Vitoria que hace cuatro años realizó el camino de Santiago a pie, y que pensó en llevar aquella experiencia al agua. «Conocí a Adolfo cuando estaba sacando uno de los títulos y conectamos enseguida. Después contactamos con Inma a través de la revista Buceadores. Ella es una loca del buceo y de la aventura, y así hemos completado el equipo del 'Camino de Santiagua'» explica.

Existen distintos trayectos hasta Santiago de Compostela, y con el paso de los años son muchos los que lo han realizado de las maneras más originales. Sin embargo, relacionar la práctica del buceo con esta peregrinación es algo nuevo. Siete monolitos de unos cincuenta kilos de peso marcarán una ruta a través de la línea de costa cantábrica. «No es un mar tranquilo y eso hace que la visibilidad sea baja» explica Yraolagoitia. «Sin embargo aquí nos encontramos una flora y una fauna diferente a la que hay en otros mares, y también tiene su atractivo».

La afición por el buceo ha llevado a Iker Yraolagoitia a recorrer miles de kilómetros en diferentes continentes. «He tenido la suerte de poder bucear en mares de Asia, también en México, en zonas que son fantásticas. Más cerca de aquí, si vas a Murcia, te encuentras aguas muy tranquilas, me gusta mucho bucear allí». Su próximo reto será el más cercano y el más ambicioso.