Danza con una mirada filosófica

Elena Sánchez Nevado y Cristina Pérez Bermejo son las dos intérpretes del espectáculo./
Elena Sánchez Nevado y Cristina Pérez Bermejo son las dos intérpretes del espectáculo.

El Teatro Coliseo acoge un espectáculo que combina la danza con otros recursos, «es maravilloso oírla hablar»

FÉLIX MORQUECHO

¡La de años que pasó María Zambrano silenciada y en el exilio! No fue hasta la recta final de su vida cuando se reconoció su trayectoria como una referencia en el terreno de la filosofía y el pensamiento. La compañía extremeña Karlik vio una oportunidad en su 25 aniversario para homenajear a la filósofa de cuya muerte se cumplía el mismo tiempo. De ahí surgió 'María Zambrano, la palabra danzante', un espectáculo de danza y teatro que llega al escenario del Coliseo mañana, jueves, a las 20.30 horas (entradas a 9 euros).

Cristina Pérez Bermejo y Elena Sánchez Nevado son las dos intérpretes que ponen en pie un espectáculo escrito y dirigido por Cristina D. Silveira. «No solo la hemos querido poner en valor como artista, como filósofa y como creadora, sino también como mujer», señala la directora. La obra se estrenó hace dos años después de un proceso de cinco meses de investigación. «Partimos de conceptos abstractos como la razón, la poesía, el blanco, el negro, la fuente... conceptos que nos llevaron a unas improvisaciones con las que generar la dramaturgia, dando un paseo también por su vida en momentos muy señalados».

La obra es un espectáculo que tiene a la danza como clave principal. Sin embargo, incluye otros elementos. «Está la voz de María Zambrano en grabaciones antiguas, algo muy importante para nosotras, es maravilloso oírla hablar», destaca la directora. «Hay audiovisual, mucho trabajo en torno al claroscuro, iluminación, imagen proyectada desde lo analógico, se trabaja con telas traslúcidas, elementos que sugieren los dinteles, los umbrales de los que ella hablaba...». El vestuario también incide en la dualidad entre blanco y negro, y en el plano visual las proyecciones han contado con la participación del fotógrafo Yorgos Karailias.

La obra llega mañana al Coliseo tras haber sido seleccionada dentro del programa Platea del Ministerio de Cultura. Teniendo en cuenta que se trata de una función dirigida al público adulto, Cristina D. Silveira agradece que «nos está gustando que la obra está acogiendo a un público adulto, mayor, que disfruta de la danza. También está viniendo mucho universitario, gente joven, en algunos casos de Filosofía».

Construir un espectáculo de danza en torno a una filósofa es cualquier cosa menos convencional. La directora recuerda que las ideas de María Zambrano habían estado presentes en otras creaciones de la compañía, motivo que les llevó a dedicarle este trabajo. «Una de sus grandes ideas, la 'razón poética' tiene mucho de poesía, de lo experiencial, la metáfora, el símbolo. Esto nos sirvió como vía central para ir uniendo como un serpenteo la parte dramatúrgica». De ahí que las experiencias de una mujer que vivió cincuenta años en el exilio, junto a sus ideas, formen el esquema de un montaje cargado de contenido.

 

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