La comunidad musulmana desmiente que la mezquita «sea moneda de cambio electoral»

Representantes de la comunidad musulmana en la mezquita de la calle Jardines, la más antigua del País Vasco./ECHALUCE
Representantes de la comunidad musulmana en la mezquita de la calle Jardines, la más antigua del País Vasco. / ECHALUCE

El crecimiento del culto islámico les lleva a plantearse adquirir el local de Jardines número 30

ALBERTO ECHALUCE

La comunidad islámica quiere desmentir que la ocupación de la mezquita de Eibar tenga su causa en que haya sido objeto «de moneda de cambio electoral», a raíz de los comentarios que se escucharon en el último pleno con afirmaciones que «nos han hecho mucho daño», según señalan representantes de la comunidad musulmana.

El desmentido musulmán es consecuencia de la celebración del pasado Pleno municipal, en el que el portavoz de EAJ-PNV, Josu Mendicute, señaló que «una comunidad de culto lleva ocho años gratis en un local municipal de Jardines, con lo que cabe pedir información sobre cuáles son los compromisos electorales que ha adquirido el PSE con la comunidad musulmana».

Ante las declaraciones del grupo nacionalista, la comunidad musulmana solicita al PNV que «venga a reunirse con nosotros, a los que explicaremos los problemas que padecen los locales de culto islámico en Eibar, antes de lanzar acusaciones gratuitas que son claramente falsas. No cambiamos monedas».

«Si ya dicen que vivimos de ayudas, nos ha sentado mal que digan que ni pagamos la mezquita»

De esta manera, la comunidad musulmana niega que «recibamos trato de favor desde el Ayuntamiento. Somos libres. Vivimos en democracia y cada uno vota lo que piensa y desea», declaraba Mamon Sharasi, portavoz de la comunidad. Sharasi insistía «en la ausencia de acuerdos con partidos, gobiernos o instituciones» para que no abonen cantidad alguna al Ayuntamiento, tras no llevarse a cabo la prórroga del acuerdo de permuta al que habían llegado, «problema del que no somos causantes porque acordamos que usaríamos la mezquita hasta que pudiéramos reformar otro local de nuestra propiedad», señalaron.

Desde la comunidad musulmana recuerdan que «en estos momentos de Ramadán se nos han quedado pequeños los dos locales que utilizamos para culto y nos proponemos comprar el de abajo y esperar a conseguir donativos para el segundo, el de arriba, en el número 34 de Jardines, para su utilización futura».

La más antigua

La mezquita de Eibar, instalada en el número 30 de la calle Jardines, se fundó hace 34 años «a partir de los donativos de los musulmanes, siendo la más antigua del País Vasco», y edificada «sin ninguna ayuda de instituciones, ni partidos».

Los musulmanes eibarreses, en vista del crecimiento de la comunidad, compraron un nuevo local en el número 34, cuyo coste de reforma asciende a 350.000 euros, cantidad a la que prevén hacer frente «con los donativos de musulmanes».

De esta manera, con la compra del local de culto antiguo, tratan de que «pueda ser utilizado por las futuras generaciones musulmanas que son eibarreses, también como el resto de la ciudadanía».

Solicitan una reunión con el PNV para explicarles «los problemas que padecemos»

Así, en vista del incremento de personas que siguen el credo musulmán, quieren contar con los dos locales, uno de ellos propiedad municipal y el otro de su propiedad. No obstante, Ayuntamiento y la comunidad musulmana alcanzaron un acuerdo de permuta por el que se establecía que la primera cedía su actual mezquita, en el número 30, a cambio del número 34, «pero al financiar las obras con donativos no hemos podido hacer efectivo el contrato, con lo que no nos ha quedado más remedio que seguir permaneciendo en precario, en el local municipal porque el acuerdo no se prorrogó, no por nuestra culpa», señalan. De ahí que niegan «cualquier trato de favor porque desde el 2012 se conocía este tema en el Ayuntamiento».

En este sentido, los miembros de la comunidad musulmana tratan de reforzar sus gestiones para buscar apoyos por parte de otras mezquinas vascas, del Estado e incluso desde el extranjero. «Pagamos los impuestos, como cualquier entidad o sociedad gastronómica. No entendemos las acusaciones del PNV. Son injustas porque no pedimos ayudas. Sí vamos a tratar de conseguir ayudas de otros ámbitos del mundo musulmán», reiteraba el portavoz.

«Eibar no tiene que pensar mal de los musulmanes»

Los miembros de la comunidad musulmana eibarresa consideran prioritario conseguir políticas de concienciación y medidas en contra de los prejuicios, la intolerancia y la discriminación que pesaban contra los seguidores del Islam. «Llevamos tres generaciones de eibarreses viviendo aquí. Mi padre trabajó en una forja a lo largo de 43 años y nunca ha pedido ayudas a las instituciones», señala un miembro de la comunidad. «La comunidad de Eibar no tiene que pensar mal sobre la comunidad islámica. Ya nos acusan de vivir de ayudas, para que ahora nos digan que tenemos un trato de favor».

Defienden la diversidad y pluralidad de las comunidades eibarresa y musulmana, a la vez que piden combatir los prejuicios negativos que afectan a este colectivo. «Pagamos la licencia de obra de la mezquita, en su día, de un importe 14.000 euros. Nunca nos han regalado nada y pagamos nuestros impuestos».

Les gustaría que en la declaración de la renta (IRPF) se establecieran, en los impresos oficiales, todas las posibilidades de financiación, y no solo el culto católico.

Su objetivo esencial reside también en «generar confianza» entre la sociedad eibarresa y los musulmanes y, a la par, contribuir a incrementar el «sentido de la pertenencia» de estos últimos a la ciudadanía vasca. «En la construcción de la mezquita hemos respetado al resto de vecinos con el fin de que no se generara ruido o molestía alguna. El respeto a los demás para nosotros es lo más importante».