Aimar Galdós | Ciclista

«El ciclismo es muy exigente pero te da unas recompensas muy grandes»

Aimar Galdós posa con su medalla y el maillot del Campeonato de España. /ESTI GARCIA
Aimar Galdós posa con su medalla y el maillot del Campeonato de España. / ESTI GARCIA

El joven ermuarra ganó su primer Campeonato de España Contrarreloj el pasado mes de julio en Valencia

ESTI GARCÍAERMUA

Con tan sólo 15 años, Aimar Galdós ya tiene un extenso palmarés en el que brilla sobre el resto de títulos el recientemente conseguido Campeonato de España Contrarreloj por equipos que consiguió con la Selección cadete de Euskadi el pasado mes de julio en Valencia. Aunque cuando era más joven practicó otros deportes el ciclismo le sedujo más que el resto «porque es diferente a todos los demás».

–¿Desde cuando practica el ciclismo?

–Empece a competir con la bici de carretera con 11 o 12 años, pero antes de eso ya cogía la mountain bike de vez en cuando. Empezó a picarme el gusanillo por que en mi familia ha habido tradición ciclista. Aitor Galdós es mi tío, por lo que ésta afición siempre ha estado ahí.

–¿Por qué eligió este deporte?

–Antes combinaba el ciclismo con el fútbol, pero tuve una lesión y me rompí el ligamento en la rodilla. Me dijeron que no era una buena idea seguir jugando a fútbol así que me incliné por las dos ruedas, pero he de admitir que entre los dos, éste me llamaba mucho más.

–Como hemos dicho antes, su tío es Aitor Galdós, ¿el apellido pesa?

–No, no creo que la gente espere nada de mí por mi apellido, si no hubiera decidido practicar ciclismo tampoco hubiera pasado nada.

–¿Qué es lo que más le gusta de este deporte?

–Que es diferente al resto. Es bonito, recorres y conoces un montón de carreteras y rincones que de otra forma no hubieras conocido. Además siempre intento hacer distintas rutas, si por ejemplo ya conozco una forma de llegar a Arrasate, intento buscar una alternativa. Además, para mí también es un medio de transporte porque hasta los 18 no puedo tener carnet de conducir.

–¿Cuál ha sido el mejor momento que le ha dado el ciclismo?

–Fue en el Campeonato Gaztetxoak de Burlada. Pasé muy mala noche, me levanté varias veces y estaba como medio mareado de los nervios. Al final gané la carrera y como era algo que no me esperaba, me llevé una gran alegría.

–¿Y el peor?

–Un día estaba entrenando en una pista de descenso que hay en Betiondo, me rompí el radio y no podía ni apoyar la mano en el manillar. Tuve que llamar a mi aita para que viniera a recogerme, fuimos al ambulatorio y estuve más de un mes con el brazo escayolado. Pero nunca pensé en dejar de correr.

Compañerismo

–Este año ha ganado el Campeonato de España Contrarreloj con la Selección cadete de Euskadi, ¿cómo fue la competición?

–Esperaba que fuera muy rápido y bastante duro y fue lo que encontré. El circuito era rápido y teníamos que dar dos vueltas cada uno. Éramos cuatro en el equipo pero bastaba con que dos completaran el circuito para marcar tiempo, pero yo me aparté al completar vuelta y media. Cuando terminé, me encontré con otro compañero que también se descolgó y mirando la puntuación creíamos que habíamos quedado terceros, pero de repente escuchamos 'Zorionak' desde la grada y ahí fue cuando nos dijeron que habíamos ganado y nos alegramos un montón, no podíamos creerlo.

–¿Hasta dónde cree que puede llegar en el mundo del ciclismo?

–Si sigo así puede que llegue a ser profesional y vivir de ello. Me gustaría poder llegar a ganar el Giro de Italia, el Tour de Francia o la Vuelta a España, ¡o las tres! (risas). Por otro lado, en primavera en Bélgica suelen hacerse clásicas en las que se recorren más de 200 kilómetros en un solo día y dónde se combinan tramos de carretera con otros en los que el suelo está empedrado y la bici te pivota mucho porque se compite con la de carretera. Me gustaría mucho participar en una de éstas.

–¿Qué le diría a alguien que está pensando en empezar a practicar este deporte pero no termina de animarse a hacerlo?

–Que lo haga, que es un deporte bonito, que es muy exigente pero después te da unas recompensas muy grandes. Por otro lado, mientras que en otros deportes se compite en un campo delimitado, en éste recorres un montón de sitios y conoces muchos lugares yendo desde un punto al otro. Además, en el pelotón hay mucho compañerismo, da igual que hoy gane yo o mañana ganes tú, al final seguimos siendo todos amigos.