La prueba del semental

Cuatro de los 22 holandeses que quieren confirmar si son hijos de Jan Karbaat celebran el fallo del tribunal que les da derecho a un test de ADN./AFP
Cuatro de los 22 holandeses que quieren confirmar si son hijos de Jan Karbaat celebran el fallo del tribunal que les da derecho a un test de ADN. / AFP

Varios de los 200 supuestos hijos del dueño de una clínica de fertilidad holandesa que usó su esperma en los tratamientos podrán confirmarlo con un test de ADN

Isabel Ibáñez
ISABEL IBÁÑEZ

No les vale con mirarse a los ojos entre ellos para ver si tienen la misma luz, descubrir que el pelo brilla con tono pajizo, que al sonreír comparten hoyuelo o que la nariz recuerda tanto a ese hombre de la foto al que sus madres acudieron para que les ayudara a cumplir su sueño de engendrar un bebé. Sin saber que el médico en el que confiaban estaba dándoles gato por liebre, usando para fecundarlas su propio semen en vez del de sus maridos, parejas o donantes anónimos. Y parece que funcionó, porque calculan que unas 200 personas pueden ser hijos suyos y no de los hombres a los que ellos llamaron padres hasta que se destapó el escándalo. Y como no les valen las evidencias físicas, al menos 22 de ellos quieren hacerse una prueba de ADN que confirme o desmienta que el holandés Jan Karbaat, fallecido en 2017 con 89 años, es realmente su progenitor. Un tribunal les acaba de dar finalmente la razón.

«Vi una foto del médico cuando era joven y me dio escalofríos», dice Joey Hoofdman, uno de los 22 niños que nacieron gracias a las técnicas de la clínica Karbaat Blijdorp en Barendrecht (Rotterdam, Holanda). Ya acudieron a los jueces en 2017 para pedir esa prueba con la sospecha de que algo en el proceso no había sido hecho de la manera correcta. Pero el médico se dedicó a negarlo todo, rehusó cooperar y, para colmo, murió un mes antes del inicio de juicio. Su abogado peleó y logró que se preservara la privacidad de la familia y que no hubiera lugar a ningún tipo de test para confirmar o desmentir la supuesta paternidad. Al menos, el tribunal dio permiso para preservar material genético del acusado, guardando en una caja fuerte ADN localizado en 27 objetos de su propiedad, entre ellos su cepillo de dientes.

Jan Karbaat.
Jan Karbaat.

Los detalles

200
holandeses podrían ser hijos del médico Jan Karbaat. 22 de ellos denunciaron el caso y quieren conocer la verdad.
25
hijos concebidos con el semen del mismo donante es el límite establecido por la ley holandesa en los tratamientos de fertilidad.

Pero un juez ha concluido este miércoles que la familia de Karbaat está obligada a permitir que se utilice ese material preservado para arrojar luz sobre este turbio asunto, después de admitir que hay pruebas suficientes de que el hombre suplantó secretamente el semen de los donantes con el suyo. Una de ellas es el «indiscutible parecido físico» de algunas de las personas que creen ser hijos de Karbaat. Otra, que el ADN recabado de uno de los hijos legales del acusado tiene muchas similitudes con los de algunos de sus posibles hermanos, gracias a unas pruebas que se llevaron a cabo en aquel juicio con material biológico de 47 de los supuestos descendientes. Además, alguien testificó que Karbaat se jactó en una ocasión de haber engendrado 60 niños propios con sus técnicas.

Derecho a saber

«Si lo hizo (usar su semen) sin comunicarlo, su viuda y otros herederos no pueden reclamar que se respete el anonimato», esgrimió el juez. Los denunciantes celebraron el fallo y están a la espera de realizar los test que confirmen o destierren sus sospechas. Una de ellas, Merel-Lotte Heij, satisfecha al conocer el dictamen, declaró que «todos los niños tienen derecho a saber de dónde vienen».

Los holandeses nacidos de donantes antes de la modificación de la ley, en 2004, como es el caso, no tienen derecho a conocer la identidad de su padre, pero el juez decretó que aquí debía hacerse una excepción por las presuntas ilegalidades cometidas por el médico.

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