Gente al sol

Pimpinela a la Pantoja

Isa Pantoja y Kiko Rivera, habituales de los platós de Telecinco./mediaset
Isa Pantoja y Kiko Rivera, habituales de los platós de Telecinco. / mediaset

Los hijos de la famosa tonadillera viven enzarzados en una interminable guerra de reproches mutuos

Arantza Furundarena
ARANTZA FURUNDARENA

Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa y pega la vuelta...». El tema más conocido de Pimpinela tiene estrofas que parecen inspiradas en la pésima relación que mantienen Kiko Rivera e Isa Pantoja, dos hermanos que este verano han hecho oposiciones para convertirse en la versión cañí del célebre dúo argentino. Los Pimpinela reales también son hermanos. Pero mientras en los escenarios se dicen de todo menos bonitos, fuera de ellos se llevan de maravilla. Los hijos de Isabel Pantoja, en cambio, no hacen distinciones entre la realidad y la ficción. Ellos se pelean en los platós y también fuera de ellos. Bordan el papel de un matrimonio mal avenido... «Jamás te pude comprender», vendría a ser la frase que los define.

El origen del desencuentro hunde sus raíces en los celos de Chabelita, la niña que la Pantoja adoptó en Perú. Isa, que así se hace llamar la joven desde que alcanzó la mayoría de edad, nunca se ha sentido tan querida como su hermano. Eso ha repetido más de una vez ante las cámaras... La actitud protectora de Kiko hacia ella también ha sido motivo de fricción, porque la niña salió rebelde, independiente y discotequera. Pero lo de ahora es más 'pimpinélico' que nunca. En su rifirrafe actual ha entrado en escena una tercera persona: el 'reguetonero' y exboxeador Omar Montes, amigo íntimo de Kiko y antiguo novio de Isa.

«Espero que se le cierren todas las puertas de 'Cantora'», declaró la hija de la tonadillera la semana pasada. Pero su hermano mayor parece no estar dispuesto a cumplir sus deseos. A principios de agosto, Kiko invitó a Omar a la fiesta de cumpleaños que Isabel Pantoja organizó en la finca 'Cantora'. «Si mi hermana es mayorcita para liarse con amigos míos, lo es también para entender que yo no voy a dejar de llevarme bien con ellos por su culpa», explicó después en 'El programa de verano' de Telecinco.

En realidad, llovía sobre mojado. La guerra sin cuartel había estallado a comienzos de este año cuando Isa apareció en la portada de la revista 'Lecturas' afirmando: «Mi hermano quería ingresar en un centro y mi madre no le dejó». En una extensa entrevista, se refería a los problemas del Dj con las drogas (confesados por él mismo). También encontró tiempo para criticar a su cuñada, Irene Rosales, con la que decía mantener una «fría relación» y anunciaba una conversación pendiente con Kiko en la que no pensaba callarse nada. Luego, para añadir más leña al fuego, soltó perlas como: «Le di dos caladas a un porro que me ofreció mi hermano y casi me muero», y (ya en su línea) «En el fondo no me siento respaldada, no tengo apoyo emocional».

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Tipo culebrón venezolano

La relación entre los hijos de Isabel Pantoja está jalonada de intentos de acercamiento, desencuentros y peleas a micrófono abierto. Es una especie de amor-odio interminable que daría para el argumento de un culebrón venezolano. El último giro de guion lo ha dado Kiko, a través de Instagram, y es otro '¡zaska!' a su hermana a cuenta de Omar Montes, al que califica de «hermano y amigo». Entre rumores de un nuevo hijo en camino (ya tiene tres), el Dj ha colgado en sus redes una foto en la que aparece abrazando al cantante de reguetón junto a la advertencia: «Para los que hablan de más. Que hablen menos y hagan más». Isa, de momento, no le ha respondido. Estará buscando un oportuno reproche en el extenso repertorio de Pimpinela.