Operación: salvar a una rata gorda

La rata parda chilla desesperada, atascada en la tapa de alcantarilla./r. c.
La rata parda chilla desesperada, atascada en la tapa de alcantarilla. / r. c.

La movilización de una brigada de bomberos para rescatar a un roedor atascado en una alcantarilla divide a la opinión pública alemana

JUAN CARLOS BARRENA

La operación de rescate de una rata por un equipo de bomberos voluntarios en la localidad alemana de Bensheim, en el céntrico Estado federado de Hesse, se ha convertido en un acontecimiento viral, con más de 2,2 millones de visionados en el portal de vídeos YouTube, una difusión sin precedentes por parte de medios de todo el planeta y la apertura de un debate crítico sobre la iniciativa para salvar al representante de una de las especies animales que menos simpatías despierta. Hasta la cadena británica BBC ha dedicado un reportaje a la 'german fat rat', la rata gorda alemana que quedó atrapada en el agujero de una tapa de alcantarilla y fue capaz de despertar la compasión de vecinos y las fuerzas de rescate.

El roedor en apuros, una rata parda o 'rattus norvegicus', fue descubierto por una vecina que vio al animal inmovilizado en el agujero de una tapa de alcantarilla, con medio cuerpo fuera y la otra mitad dentro, sin poder acabar de salir ni de volver a caer al interior del alcantarillado. «Se veía que tenía un miedo terrible y pegaba unos gritos espantosos», dijo la señora, que alertó inmediatamente al Servicio de Rescate de Animales de la región Rin-Necker tras intentar infructuosamente, con la ayuda de unos guantes gruesos, de liberar a la rata. Sin embargo, Michael Sehr, responsable del citado servicio, fue también incapaz de sacar de apuros al animal. «Había acumulado mucha grasa y estaba atrapada por la cadera. No iba ni para adelante ni para atrás», dijo Sehr, que decidió pedir ayuda al cuerpo de bomberos voluntarios de Bennsheim-Auerbach.

Todo un retén de siete hombres, con camión y equipamiento, acudió entonces a la llamada de auxilio. E iniciaron una operación de rescate de la que se tomaron vídeos y numerosas fotografías que fueron difundidas casi al momento en las redes sociales. Con ayuda de material profesional, los bomberos consiguieron en muy poco tiempo levantar la pesada tapa y liberar al roedor, que no se mostró muy agradecido. «Cuando la tapa estuvo levantada pude cogerla desde abajo y liberarla con un giro de mano. La rata escapó rápidamente por el alcantarillado», señaló el bombero Michael Sehr.

Su actuación les convirtió en objeto de críticas en varios portales de internet, donde mas de uno expresó su incomprensión por el despliegue efectuado para salvar a un animal que generalmente es combatido a muerte por considerarse una plaga transmisora de enfermedades.

«Volvería a hacerlo»

«No hacemos distinciones. Ante la ley todos los animales son iguales. Tampoco se me ocurre dejar tirada a una persona porque a otros no les cae simpática», dijo el rescatador para justificar su actuación. Es más, «volvería a hacerlo», se reafirmó Sehr, indignado por algunas reacciones en las redes. «Nos llueven muchas críticas, que naturalmente aceptamos. Para unos la acción resulta exagerada, para otros la rata no se lo merecía, pero lo que encontramos absolutamente inaceptable es el odio contra un pequeño ser viviente y los comentarios que reclaman su muerte», declaró Michael Sehr.

Muchos internautas han acusado a los participantes en el rescate de derrochar fondos públicos. Los costes de la salida de los bomberos voluntarios fueron cifrados, sin embargo, por ellos mismos en 120 euros, que además decidieron asumir personalmente. Los siete hombres no ven una contradicción entre su operación de rescate y las campañas de desratización con veneno para mantener a raya a estos roedores. «También esos animales, que son odiados por muchas personas, se merecen un respeto», escribieron en su página web.