Katy Perry y sus zapatos «racistas»

En el centro de la polémica. Los zapatos de Perry, considerados insultantes por colectivos afroamericanos. Arriba, el famoso jersey de Gucci./
En el centro de la polémica. Los zapatos de Perry, considerados insultantes por colectivos afroamericanos. Arriba, el famoso jersey de Gucci.

La cantante retira unas sandalias de su colección después de que arreciaran las críticas por considerarlas una mofa a la comunidad negra

I. CUESTA

Las cosas se están poniendo fatal para la nutrida familia de creadores que pueblan el planeta. Katy Perry, entre cuyos muchos talentos está el de ser una exitosa diseñadora de moda, se ha visto envuelta en una polémica de dimensiones estratosféricas por culpa de unos zapatos. A la cantante californiana se le ocurrió incluir en su colección de primavera-verano unos mocasines y unas sandalias de tacón negras con ojos y unos labios rojos voluminosos que han sido considerados una mofa a la comunidad negra. Con las redes sociales encendidas de indignación por semejante ofensa, a la diseñadora no le ha quedado más remedio que retirar de la venta sus zapatos confiando en que, con ese gesto, la comunidad afroamericana, que la acusa de racista, vuelva a verla con buenos ojos.

El asunto se habría quedado en una anécdota si no fuera porque hace solo unos días otra prenda ha desaparecido de los escaparates porque algunos (muchos) creyeron que atentaba directamente contra la raza negra. Aunque resulte complicado imaginar cómo puede un jersey de cuello alto, extensible hasta la altura de la boca y con una abertura con unos labios rojos, puede ejercer semejante efecto, Gucci, la responsable del diseño, pidió perdón y lo retiró de sus tiendas. Más o menos lo que le pasó poco antes a Prada, que comercializó unos llaveros con forma de mono sin imaginar que aquello podría llevarlos a la perdición. Una clienta pasó por la tienda del Soho neoyorquino, los vio en el escaparate y activó la alarma. Minutos después, en internet bullían las acusaciones de racismo. La firma italiana retiró sus llaveros y se disculpó.