El júbilo por la boda del príncipe Enrique y Meghan Markle ya se hace visible en Inglaterra

Acampada frente a Windsor para coger la primera fila./
Acampada frente a Windsor para coger la primera fila.

ELCORREO.COM

No es una boda real, pero lo parece por el ambiente. El júbilo popular que impera en el Reino Unido por la inminente boda del príncipe Enrique y la exactriz estadounidense Meghan Markle convive con la polémica suscitada por la más que probable ausencia del padre de la novia en la ceremonia del próximo sábado, a la que asistirán 600 invitados. La pareja se dará el 'sí quiero' en la capilla de San Jorge, íntimamente ligada a la historia de la monarquía. Lugar de reposo eterno de reyes y reinas -entre otros, Eduardo IV, Enrique VI y Eduardo VII, Enrique VIII, el ejecutado Carlos I o Jorge III, el último monarca inglés que reinó en el país de origen de Markle-, y epicentro de la caballería inglesa, la iglesia del castillo de Windsor ha sido testigo de numerosas bodas y funerales reales, además de ceremonias oficiales. La capilla fue reconstruida entre 1475 y 1528 en el estilo gótico que hoy es su seña de identidad. Su bóveda de crucería, sus piedras delicadamente talladas y sus cristaleras la convierten en uno de los mejores ejemplos de su estilo en Inglaterra. En el exterior, 76 esculturas de las 'bestias de la reina', representando a los catorce animales heráldicos, incluidos el león de Inglaterra, el dragón rojo de Gales y el halcón plateado de York.

Los pequeños Jorge y Carlota, paje y dama de honor

El palacio de Kensington anunció ayer que los dos hijos mayores de los duques de Cambridge, el príncipe Jorge, de 4 años, y la princesa Carlota, de 3, ejercerán de paje y dama de honor en el enlace de su tío Enrique y Meghan Markle. Ya desempeñaron este mismo papel en la boda de su tía Pippa Middleton con James Matthews, en mayo de 2017. En esta ocasión, irán acompañados de otros ocho niños y niñas.

La madre de la novia conocerá a Isabel II el sábado

La madre de Meghan, Doria Ragland, que llegó ayer a la capital británica procedente de Estados Unidos, conocerá a su nueva familia política, entre ellos a la reina Isabel II, el mismo sábado. Madre e hija dormirán juntas la noche anterior a la boda en el hotel de cinco estrellas ubicado en la Casa Clividen, lugar que fue testigo del primer episodio del famoso 'caso Profumo en la década de los 60, y después irán juntas en coche hasta la capilla de San Jorge.

 

Fotos

Vídeos