«Para mí sería una desgracia tener un niño 'youtuber'»

Categórico. «En los colegios se debería impartir la asignatura de Cultura Digital». /Javier Ruiz Burón
Categórico. «En los colegios se debería impartir la asignatura de Cultura Digital». / Javier Ruiz Burón

«Los jóvenes de hoy se mueren por obtener 'likes'. Ellas lo logran mostrando su cuerpo, ellos haciendo burradas»

Arantza Furundarena
ARANTZA FURUNDARENA

Críos 'youtubers' que ganan millones por pasar horas jugando ante una cámara, jóvenes que se despeñan por hacerse un selfi extremo... Las redes han atrapado a la chavalería como una tela de araña a una mosca. El periodista David Ruipérez (madrileño, 39 años, padre de una niña de seis y un niño de dos) lo explica en el libro 'Mi vida por un like'.

- ¿Son los 'likes' la nueva droga?

- Desde luego generan una sensación de recompensa en el cerebro. Los jóvenes compiten para ver quién consigue más dedos para arriba.

- También hay 'selfistas' compulsivos.

- Las redes sociales han destapado el egocentrismo del ser humano. Hay un culto a uno mismo que a veces da vergüenza ajena. Los de 30 para abajo se pasan el día haciendo posturitas. Pero no ante el espejo, sino ante la cámara.

- Y todo el que pone la cara se arriesga a que se la partan.

- Exacto. Pueden recibir insultos, se ríen de ellos. Y eso tiene un impacto brutal en la frágil autoestima de un adolescente. Pero aún es peor que roben tu propia imagen y acabe en un folleto de prostitución o en manos de un pederasta. Es la cara B de las redes sociales. Y los jóvenes deberían conocerla.

- ¿Usted publica fotos de sus hijos en las redes?

- Rara vez saco su cara. No quiero que mis hijos sean el objeto de deseo de un pervertido. No pasa nada si un día haces una foto de un cumpleaños. El problema está en el exceso. Hay que educar a niños y adolescentes para que usen las redes sociales de manera responsable.

«¿El peor error? Publicar una foto que te pase factura veinte años después» Consecuencias fatales

«Los de 30 años para abajo se pasan el día haciendo posturitas. Pero no ante el espejo, sino ante la cámara» Enganchados a las redes

- ¿Debería existir una asignatura?

- Sí, sobre cultura digital. Porque el mundo ha cambiado mucho y los profesores están ya muy desfasados.

- ¿Cómo desintoxicar a un hijo de la droga de los 'likes'?

- No vale de nada sermonearles. Es mejor ponerles ejemplos a través de esos ídolos que ellos veneran: '¿Has visto que el Rubius ha tenido que parar porque le han dado ataques de ansiedad?'. Pero es muy difícil luchar contra el placer que proporciona un 'like'.

- ¿No está sobrevalorado el 'Me gusta'?

- Sin duda, porque ese aplauso virtual es falso. Hay mucha hipocresía en las redes. Son un culto al postureo y a la mentira. Nada es auténtico ahí. Las redes sociales son un dopaje mental. Pero no todo es negativo. Un chico de África se graba dando patadas al balón y eso lo pueden ver el Barça, el Madrid... Y, si es bueno, pueden ficharlo y cambiarle la vida. Lo malo es que de las redes usamos su parte más tonta.

- ¿Cuál sería ahí el peor error?

- Publicar una foto que te pase factura veinte años después, algo que evite que consigas un puesto de trabajo o ahuyente al amor de tu vida. Y algo aún peor: que pierdas tu vida por un 'like'.

- El 'selficidio'.

- Exacto. Hay formas de conseguir 'likes' muy rápidamente. Las chicas, enseñando el cuerpo y los chicos, haciendo burradas. Subirse a una azotea, aproximarse demasiado a un barranco.... Más de uno se ha despeñado en el intento.

- También hay retos absurdos.

- Por ejemplo, frotarse con hielo y sal la piel. Produce una reacción abrasiva que te puede dejar una cicatriz para toda la vida. Hay gente que se mete plátanos en la boca mezclados con un refresco de burbujas agitado y eso provoca el vómito, pero también puede hacer que te asfixies. En Youtube ahora mismo hay una exacerbación de la tontería, una fiebre en esa búsqueda del éxito por el reto viral.

- ¿A qué edad se entra hoy en las redes?

- A partir de los ocho o nueve años. Pero Youtube empiezan a verlo desde los seis, si se les deja. Ellos no tienen edad para crearse un perfil. Pero los padres están 'a por uvas'. No se enteran, creen que solo es un juego. A mi hija también le gusta actuar y disfrazarse, pero solo lo hace para la familia. No para miles de ojos.

- Hay niños 'youtubers' que se están forrando.

- Un tal Ryan, estadounidense, gana 20 millones de dólares al año. Pero algún día esos niños serán juguetes rotos. Muchos acabarán denunciando a sus padres. Para mí sería una desgracia que mis hijos fueran 'youtubers' infantiles.

- ¿Cuándo dejará a sus hijos acceder a las redes?

- Me gustaría pensar que puedo llegar a la edad legal que permiten esas aplicaciones, que son los 14 años. Pero dudo que lo consiga. Si tú eres el único de tu clase que no ve esos vídeos ni usa Instagram, te conviertes en un marginado. Es la muerte social. Yo lo que digo es que cuanto más sepamos de las redes los padres, más podremos compartirlas con ellos. No les abandonemos en su universo digital, porque luego quizás no podamos recuperarlos.