David Civera: «He antepuesto la vida real al 'show business'»

A su aire. Dice disfrutar desde hace años de «una gran libertad discográfica»./R. C.
A su aire. Dice disfrutar desde hace años de «una gran libertad discográfica». / R. C.

El cantante, sexto en Eurovisión 2001, advierte: «Hay que cambiar la fórmula del festival»

Arantza Furundarena
ARANTZA FURUNDARENA

Es probablemente el aragonés de pura cepa más 'latino' que hay en Teruel. «Cuando empecé, muchos pensaban que era andaluz», recuerda David Civera entre risas. Con su 'Dile que la quiero', defendió a España en el festival de Eurovisión de 2001 y quedó sexto, un puesto que ningún otro representante nacional ha podido superar en lo que llevamos de siglo XXI. Pero mientras otros quedan en la posición 22 ó 25 y se dan más importancia que don Rodrigo en la horca, Civera se toma su triunfo con la humildad y el agradecimiento de un artista que ha elegido seguir siendo de provincias y anteponer, como el dice, «la vida real al 'show business'». Ahora, a sus 40 años, acaba de lanzar al mundo un mensaje de pluralidad y tolerancia en forma de canción titulada 'Mundo diverso'.

«Cuando uno tiene hijos y llega a cierta edad, siente la necesidad de concienciar a la gente y hacerle reflexionar sobre los valores, esos que deberían ser asignatura obligada en los colegios», explica el cantante. Él sigue casado con su amor del instituto («empezamos cuando ella tenía 15 y yo, 17»). Tienen un hijo de ocho años y una niña de seis, a los que ha visto crecer a pesar de los éxitos y las giras. «Desde hace años disfruto de una gran libertad discográfica. Me ha costado mucho, pero no me arrepiento porque, de no ser así, no habría podido disfrutar de mis hijos. Si priorizas tu vida personal, las grandes oportunidades se las llevan otros, pero para mí la persona está antes que el artista».

Civera sigue viviendo en Teruel, la ciudad donde nació. Y dedica el tiempo libre a disfrutar de la pesca, de la bici de montaña y de las escapadas rurales con los amigos de siempre... «Aquí soy el padre de mis hijos, no el cantante famoso, y mis niños crecen en un entorno mucho más relajado que en una gran ciudad, ajenos a la fama y a los medios». Pensando en sus hijos compuso 'Mundo diverso', una de las cinco canciones que acaba de sacar al mercado en forma de EP. «Quiero que algún día digan: 'Aquí mi padre hizo una llamada de atención a través de la música y lanzó un mensaje al mundo de amor, de diversidad de culturas, de cariño por la tierra'. Porque vivimos unos tiempos en los que el poder conlleva un ego y unos excesos que no casan conmigo».

El cantante ha compuesto 'Mundo diverso' para dejar un legado a sus hijos

Decepcionado con la política

En política, Civera se confiesa «un poco decepcionado. Nos hacen falta 'Nelson Mandelas', líderes mucho más humanos que los que tenemos ahora», recalca. Tampoco se siente muy identificado con el actual festival de Eurovisión. «Necesitamos reflexionar. En Europa lo viven de una manera brutal, pero España no acaba de mandar a un candidato bueno que nos represente. Se centra más en generar cierto negocio en torno a las posibilidades de artistas nuevos. Y es una fórmula que, a mi juicio, hay que cambiar. Siempre nos ha ido mejor con cantantes de cierto bagaje».

Admite el turolense que Miki «lo hizo muy bien», pero la nefasta posición en la que quedó (el quinto, empezando por la cola) se debe, según dice, al tema elegido. «Nos olvidamos de una cosa muy importante: es la canción la que manda, por delante del intérprete. Si no hay canción no hay premio. Y 'La Venda', siendo original, no es sólida ni tiene una estructura clara. No es una canción meditada».

Autor de éxitos como 'Que la detengan', Civera fue jurado interno de Eurovisión hace dos años, cuando arrasó el delicado intimismo del portugués Salvador Sobral. «Dije desde el principio, y contra la opinión de muchos, que Portugal ganaría esa edición. Esa canción tenía una magia especial». También desvela que su 'Mundo diverso' estuvo «en la mesa» como posible tema de Eurovisión. «No cuajó porque ese año volvió 'OT'», precisa. En el videoclip de su nueva canción, David aparece junto a un africano «que no es músico -aclara-. Es mi cuñado, un tío estupendo, gracias al cual hemos aprendido mucho sobre la diversidad».

Mientras se prepara para su gira veraniega, el cantante se recuerda a sí mismo como un «niño bueno, aplicado, más bien ingenuo», que despertó tarde a la vida. «Llegué a Madrid con 17 años y me daba terror». Tiene una hermana mayor y otra menor. «Lo mejor que me ha pasado es criarme entre mujeres», dice este turolense orgulloso de su tierra pero que nunca ha cantado una jota. «Para eso -dice- hay que nacer con un don especial».