Alba Carrillo pasa por encima del Real Madrid

Thibaut Courtois y Alba Carrillo, una pareja rota antes de empezar./R. C.
Thibaut Courtois y Alba Carrillo, una pareja rota antes de empezar. / R. C.

La modelo carga contra Courtois y arremete contra el equipo blanco, los hinchas de fútbol, la prensa y «demás gentuza»

JAVIER GUILLENEA

Como en el final de una película de acción, la vida se le ha acelerado a Thibaut Courtois en los últimos minutos del partido. Desde que hace poco más de quince días una revista destapara, fotografías mediante, un supuesto romance entre el portero del Real Madrid y la modelo Alba Carrillo, nada es lo mismo para el jugador, que no levanta cabeza. Ni él, ni su equipo.

Fue conocerse la presunta relación y comenzar la cuesta abajo para los blancos. Todo uno. En una semana los merengues se despidieron de la Copa del Rey y de la Champions, y de la Liga apenas les queda la esperanza. Se buscaron muchos culpables y entre ellos, con permiso del entrenador, muchos aficionados dirigieron sus iras hacia Alba Carrillo que, además de modelo, es colaboradora televisiva y azote de su exmarido, el tenista Feliciano López y de su expareja, el motorista Fonsi Nieto.

Las críticas no tardaron en llegar. La modelo y el portero belga fueron vilipendiados por los forofos de esa manera que solo saben hacer las redes sociales, pero quienes señalaban con el dedo no contaban con que, en cuestión de redes, Alba es imbatible. Ayer explotó y su furia alcanzó al Real Madrid, que se ha ganado un enemigo temible.

«Me voy un tiempo porque creo que lo que habéis hecho contra mí es una p... masacre», comienza el incendiario mensaje que publicó ayer en Instagram y que dedica a los «hinchas de fútbol, pajilleros dolidos y demás gentuza», además de a la prensa, que «también ha ido a muerte y sin piedad».

De la acometida no se salva el propio Courtois, que una y otra vez ha renegado de Alba Carrillo siempre que se le ha preguntado sobre el estado de sus relaciones. Si ella reconoció que sí, que era verdad que lo suyo iba en serio y que el jugador del Real Madrid era «un hombre maravilloso», el portero aseguró que ni por asomo. «No somos novios ni lo vamos a ser, porque esto me está sobrepasando. No podía imaginar que esto fuera así», declaró a la prensa del cotilleo. Y por si sus palabras no fueran lo suficientemente diáfanas, añadió: «He quedado dos veces con Alba, he ido a su casa, ella ha venido una vez a la mía, y luego fui una noche a cenar, que es cuando nos hicieron las fotografías, pero nada más. Visto lo visto, no creo que vuelvan a vernos juntos».

Como es lógico, estas declaraciones no le gustaron nada a Alba, que ha estallado en cólera contra su exhombre maravilloso, al que ayer le pidió que «explique de una vez la razón de esas palabras que tanto odio hacia mí están generando». La andanada, no obstante, se la reservó para el Real Madrid, que tardará tiempo en olvidar la afrenta. «Al Real Madrid, decirle que, si es posible, deje de pisarse un huevo y cuando tiren a puerta acierten una para que no cargue con la responsabilidad de su mal juego una mujer». Lo dicho, un enemigo temible.