Los festivaleros disfrutan de primer día del BBK Live

Los festivaleros entran ansiosos al recinto en el momento en el que se han abierto las puertas. / Ignacio Pérez

Arranca la decimotercera edición del festival bilbaíno con ansias de fiesta y con amenaza de lluvia

SILVIA CANTERA

Comienzan tres días frenéticos en los que la música no parará apenas un segundo. Ya está aquí la decimotercera edición. Con la esperanza de que las supersticiones no se cumplan, los cientos de festivaleros que no han querido perderse el arranque de la fiesta miran al cielo. Amenaza lluvia. Otra vez. Esta noche ha incordiado más de la cuenta a las miles de personas que acamparon este miércoles para aprovechar la fiesta desde el minuto uno. Por suerte el sol ha calentado con fuerza.

Las puertas han abierto pasadas las cinco de la tarde. Minutos antes, una kilométrica cola rodeaba el edificio de EiTB. Ahí es donde se coge el autobús gratuito para subir al recinto. Antes hay que intercambiar la entrada por la pulsera de tela -con un chip cashless para hacer todos los pagos del festival-. Si no, no se puede acceder a las lanzaderas que llevan a Kobetamendi. Eso sí, la fila de asistentes que esperaban impacientes para subir ha invadido este jueves por completo la calle de los Capuchinos. De hecho, los organizadores del festival recomendaban a aquellos asistentes que iban menos cargados que subieran a pie porque la espera para acceder a los autobuses podría ser de hasta dos horas

Información relacionada

Los primeros compases han sido los de Cora Novoa en Basoa, el escenario más agreste del festival. Desde otros escenarios suenan los acordes de Venturi y Lukiek. Esta jornada los más aclamados son Childish Gambino y Florence and the Machine, pero hasta entonces aún quedan por delante unas cuantas horas de música en directo.

Temas

Bbk

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos