Vox amenaza con tumbar las cuentas andaluzas tras los ataques de Casado

Santiago Abascal. /EP
Santiago Abascal. / EP

Susana Díaz emplaza al líder del PP a romper con Abascal si lo considera ultraderecha

CECILIA CUERDOSevilla

El giro al centro acometido por Pablo Casado tras el batacazo electoral compromete por dos flancos la acción política de los populares en Andalucía, donde la formación suscribió con Vox el acuerdo fundamental para garantizarse la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta de Andalucía. Tras desvincularse de la «ultraderecha», como el presidente del PP definió a los de Abascal, la formación radical no dudó en responder a los reproches e «insultos» de Casado amenazando con no aprobar los presupuestos autonómicos, que deben estar listos antes de junio.

Vox se mostró especialmente duro con el cambio de discurso del líder popular desde Andalucía, donde saben que son imprescindibles para que el Ejecutivo regional pueda sacar adelante sus propuestas y garantizar su estabilidad. A través de las redes sociales, el líder de la formación ultra en la región, Francisco Serrano, dejó claro su desagrado. «Si hay que sentarse para negociar presupuestos, no es correcto pegarle una patada a la silla e insultar al que se tiene que sentar contigo para aprobarlos», lamentó. El también diputado en el parlamento autonómico señaló que el coste de esa nueva actitud es claro: «Se corre el riego de que no haya ni siquiera posibilidad de iniciar contactos».

En la misma línea, Santiago Abascal afeó la recién estrenada actitud de Casado hacia su partido. «Nos quería meter en el gobierno y ahora nos insulta», se quejó. «La veleta azul empeñada en su descomposición. Ellos sabrán cuál es su enemigo. Nosotros seremos la única oposición a la dictadura 'progre' y al separatismo golpista. Vox es el futuro», añadió el presidente de este partido.

«Un bandazo»

Desde las filas socialistas tardaron apenas unas horas en poner en evidencia la contradicción del PP al desmarcarse de Vox tras el descalabro de las generales, cuando ambas formaciones mantienen un acuerdo de investidura en Andalucía. «Si de verdad cree ya Casado que Vox es un partido de ultraderecha y extrema derecha mucho está tardando para romper con ellos en Andalucía», apuntó este miércoles la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, reprochando lo que, al igual que Abascal, considera «un bandazo» después de haber ofrecido a Vox entrar en un gobierno de coalición en la recta final de la campaña.

Díaz expresó sus dudas sobre el giro estratégico de Casado, ya que «dice con claridad que este hombre ha venido a la política a dar volantazos permanentemente, cosa que le hace poco creíble». En este sentido, subrayó la dificultad que, a su juicio, entraña que los votantes populares «se crean que digan que esto es un partido de ultraderecha cuando es el que tiene la sartén por el mango y quien sostiene al gobierno de Andalucía» conformado por el PP y Ciudadanos. La líder socialista no dudó en esgrimir los resultados en Andalucía, con el doble de votos que el PP, para asegurar que «los andaluces no tienen que estar muy a gusto con lo que ha pasado en esta tierra en estos 100 días» cuando «le han hecho una moción de censura al gobierno andaluz en las urnas».