El PSE supera por primera vez a Podemos pero no alcanza al PNV

El PSE supera por primera vez a Podemos pero no alcanza al PNV

El 'efecto Sánchez' lleva a los socialistas a ganar más de 87.000 votos y a convertirse en la segunda fuerza más votada de Euskadi

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

El PSE logró ayer sus mejores resultados en unas elecciones generales desde 2011. Dicho de otro modo, deja atrás los desastrosos números de los dos últimos comicios y vuelve a acercarse al estatus de antaño. Todo gracias al 'efecto Sánchez', que llevó a los socialistas vascos a obtener cuatro escaños -uno más que en 2016-, a ganar más de 87.000 votos y a convertirse en la segunda fuerza del territorio. Solo tiene por delante al inalcanzable PNV, aunque a la formación que lidera Idoia Mendia ahora mismo le reconforta más lo que deja por detrás: el PSE recupera el liderazgo de la izquierda en Euskadi al superar en apoyos a Podemos por primera vez desde la irrupción del partido morado.

Sin entrar en disquisiciones más profundas, vuelve a cumplirse la máxima de que cuando al PSOE le va bien en España al PSE le va bien en el País Vasco. Ocurrió con Felipe González, con José Luis Rodríguez Zapatero y ahora también con Pedro Sánchez. Esta tesis la manejaba el equipo de Mendia desde hace ya varias semanas. Y aunque los augurios de algunas encuestas habían disparado la euforia hasta llevar a algunos sectores del PSE a aspirar a ganar las elecciones en Euskadi, el hito quedó bastante lejos.

El PSE logró ayer 252.760 votos (casi el 20% del total) frente a los 164.000 que obtuvo en 2016 y los 161.000 del año anterior. El ascenso es considerable, pero hay que tener en cuenta que aquellos fueron los peores datos del socialismo vasco en unas elecciones generales, totalmente mediatizados por la irrupción de Podemos, que ganó ambos comicios en la comunidad autonóma. Los apoyos a los socialistas crecen ahora un 53% tras mejorar en los tres territorios vascos. En Gipuzkoa pasan de cuarta a tercera fuerza -un escaño- y en Bizkaia de tercera a segunda -dos-. Fue simbólico, pero lo más llamativo del recuento electoral para el PSE fue anoche lo de Álava, donde compitió con el PNV por la victoria hasta el final. La formación de Mendia lideró el recuento durante muchos minutos, pero se quedó finalmente por detrás de los nacionalistas, a apenas 600 votos.

Los resultados devuelven músculo al PSE y hacen que los socialistas encaren con mayor optimismo los comicios municipales y forales del mes que viene. También las autonómicas que se celebrarán el año que viene. La formación de Mendia requería este balón de oxígeno porque no había rentabilizado hasta ahora el gobierno de coalición que comparte con el PNV en Euskadi. Más bien al contrario, según las encuestas. Fuentes del PSE esperan que el 28-A sea un punto de inflexión también en este sentido.

La receta de Moncloa

La receta del PSE durante la campaña electoral para disparar sus resultados ha sido la misma que la de Pedro Sánchez punto por punto. Esto es, reclamar más tiempo para desarrolar un gobierno socialista en España,reivindicar la plurinacionalidad y defender el autogobierno. Pero, por encima de todo, la táctica ha sido la de agitar el miedo al auge de la derecha y ofrecerse como «el único» dique de contención posible para concentrar el voto útil. Con estos resultados, vuelven a Madrid históricos del socialismo vasco como Odón Elorza e Isabel Celaá, portavoz y ministra de Educación en el actual Ejecutivo. También retorna a la Cámara baja el exlehendakari Patxi López, que llegó a ser presidente del Congreso tras las elecciones del 2015, y se estrenará la número dos por Bizkaia, María Guijarro.

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