Santiago Abascal: «Hemos venido para quedarnos, ¡que lo sepan!»

El presidente de Vox, Santiago Abascal, valora los resultados electorales./EFE
El presidente de Vox, Santiago Abascal, valora los resultados electorales. / EFE

Vox irrumpe con 24 escaños en el Congreso a costa del hundimiento del Partido Popular. «Que no nos culpen de su fracaso», amenaza Abascal

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

España ya no es un país diferente en Europa. La ultraderecha ha irrumpido en el Congreso de los Diputados al igual que lo hiciera en los últimos años en Francia, Italia, Países Bajos o Austria. Sin embargo, y aunque partían de cero -no obtuvieron ningún escaño en las dos tentativas anteriores en las generales-, las encuestas de los últimos días parecían dar a Vox más poder. Finalmente tendrá 24 diputados. Un detalle que enorgullece a su líder, Santiago Abascal, y a su secretario general, Javier Ortega Smith, que han celebrado el resultado parcial en la Plaza de Colón e Madrid, donde se concentran sus fieles.

El triunfo de Vox es el haber pasado de tener 40.000 votos en toda España a tener más de dos millones de votos. «Quiero lanzar una advertencia a los de arriba y a los de la 'derechita cobarde' que no responsabilicen a Vox de sus fracasos», espetó Abascal a sus fieles.

«Nos va a tocar luchar, pero desde el Congreso. Hemos venido para quedarnos, ¡Que lo sepan!», arengaba el líder de Vox. «Muchas gracias a todas las almas españolas que nos han apoyado. España unida jamás fue vencida y jamás será vencida», añade.

«¡La resistencia ya está dentro del Congreso! Los españoles que han estado silenciado van a tener voz en el Congreso», gritaba antes un eufórico Ortega Smith. «Nuestros diputados van a ser la única oposición ante la dictadura de lo políticamente correcto! Aunque parezca una victoria suya es una victoria nuestra, con Vox se les ha acabado la fiesta», añadía.

España homogénea

Con una concepción 'trumpista' de la política basada en el nacionalismo, el proteccionismo, la antiimigración y la crítica de la posmodernidad, su irrupción llega en un momento en el que las derechas populistas abanderadas por los Salvini, Bolsonaro o Le Pen están triunfando en sus respectivos países bajo el paragüas ideológico de Steve Bannon. Pupilo aventajado de este estilo, su líder, Santiago Abascal invoca la Reconquista como periodo histórico para reivindicar su visión de España: la católica, rural y homogénea. Si montó a caballo duralte la campaña de las elecciones andaluzas, para las generales viajó a Covandonga, en un acto cargado de simbolismo que han premiado los electores.

«Se ha producido un milagro, ¡Bienvenidos a la resistencia!», gritó al final de su discurso postelectoral Abascal desde la Plaza de Colón, el hábitat natural de las protestas y manifestaciones de sus simpatizantes.

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