Rivera abrirá el debate del lunes en RTVE y lo cerrará Sánchez

Pedro Sánchez, este viernes en San Sebastián./EFE
Pedro Sánchez, este viernes en San Sebastián. / EFE

Los candidatos preparan ya las dos citas consecutivas en la televisión pública y en Atresmedia, que marcarán la recta final de la campaña

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

La campaña de verdad arranca el lunes. Tras una primera semana sin demasiados sobresaltos, la polémica sobre los debates, en plena Semana Santa, ha dado un nuevo giro a la estrategia de Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias, que deben preparar dos citas televisivas consecutivas, el lunes en RTVE y el martes en Atresmedia, después de que el candidato del PSOE rectificara su posición inicial y accediera a enfrentarse dos días seguidos a sus rivales pese a considerarlo un «absurdo» impropio de «democracias establecidas».

El primer 'enfrentamiento', que tendrá lugar este lunes en RTVE a las 22:00 horas, lo iniciará el candidato de Ciudadanos, Albert Rivera, y lo cerrará el presidente del Gobierno y candidato socialista, según ha informado la televisión pública tras un sorteo celebrado en presencia de los directores de campaña. El debate durará 100 minutos y se estructurará en cuatro bloques: Política económica, fiscal y empleo, Política social, Estado del bienestar, pensiones e igualdad, Política territorial y Regeneración democrática y pactos postelectorales.

Al margen de esos cuatro bloques, los candidatos harán una intervención inicial y, al término, harán un mensaje final argumentando por qué piden el voto, lo que TVE ha llamado un «minuto de oro». Los candidatos debatirán de pie, detrás de un atril. El orden de estos atriles también se ha sometido a sorteo. De izquierda a derecha, según se verá en la pantalla, se situarán Casado, Sánchez, Rivera e Iglesias.

Conscientes de la importancia de la doble cita en una campaña con cerca de un 40% de indecisos, los candidatos preparan ya sus estrategias para salir airosos de ambos debates. El presidente Pedro Sánchez prepara un 'perfil zen' con el que encajar los golpes de sus adversarios, en los dos combates en los que ha aceptado participar, que ve como claros 'tres contra uno'. Dos debates con los que corre un riesgo mayor del que le hubiera gustado en su campaña de 'riesgo cero' y que a Sánchez siguen pareciéndole «absurdo» celebrar, con tan pocas horas de diferencia y el mismo formato.

En su entorno aseguran que el ruido que se ha generado en torno a los debates y las acusaciones de 'manipulación' de RTVE no dañará sus intereses electorales, porque este asunto no cala entre los ciudadanos y menos en plena Semana Santa. Gracias a la rápida resolución del conflicto, este «no ha hecho mella» en la campaña de Sánchez, subrayan fuentes socialistas.

Aseguran también que la exclusión de Vox de los debates, decidida por la Junta Electoral Central (JEC), a quien perjudica es al PP, por mucho que Sánchez quisiera que Santiago Abascal estuviera también presente para reforzar su mensaje contra la «derecha de tres siglas de la plaza de Colón». Según su argumento, la ausencia de Vox impedirá al PP medir con ellos sus propuestas, lo que unido a la victimización que puede hacer Abascal de su exclusión favorece a éste en detrimento de Casado.

En el PSOE no todos entienden la decisión de Sánchez de aceptar los dos debates, por el gran riesgo que creen que supone para él, pero opinan que ha sido «muy valiente» al adoptarla. Según las fuentes consultadas, el presidente está convencido de que, si tres de los cuatro candidatos estaban a favor, era él el que debía ceder.

El presidente del PP, Pablo Casado, no atacará al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en ninguno de los dos debates electorales previstos y centrará su estrategia en presentar propuestas y confrontar con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del que se presentará como única alternativa. Así lo han explicado fuentes populares, que auguran a Sánchez el papel perdedor en este encuentro televisivo a cuatro con el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, que creen que «no va a soltar la pieza» después de haber «olido sangre», y PP y Cs decididos a no perder el tiempo entre ellos.

Para Casado la celebración de dos debates, en lugar de uno solo, era «lo lógico», dicen sus allegados, que aseguran que aún no se ha sentado a preparar su estrategia. En todo caso, apuntan que el presidente del PP intentará seguir la línea de estos días pasados, en los que ha rebajado el nivel de descalificaciones, pero también advierten de que los debates no son el momento para «moderar el tono». De momento, tiene libre la agenda tanto del lunes como del martes para preparar estos encuentros televisivos, aunque no se descarta que pueda convocar algún acto para esos dos días.

El que sí ha despejado completamente su agenda para preparar los debates es Albert Rivera, que hoy no estará en el acto central de Ciudadanos en Alicante –lo encabezará Inés Arrimadas–, y tampoco participará en mitines los días siguientes, porque ha decidido centrarse de lleno en los debates de la próxima semana.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, agradeció a los trabajadores de Radio Televisión Española (RTVE) que hayan «hecho rectificar» a Rosa María Mateo en la fecha propuesta para el debate electoral y recordó que «nunca la televisión pública puede trabajar a favor de un gobierno».