Martínez pide el voto para evitar que el PSOE «se vuelva naranja»

Lander Martínez y Roberto Uriarte, durante el mitin de ayer en Sestao./jordi alemany
Lander Martínez y Roberto Uriarte, durante el mitin de ayer en Sestao. / jordi alemany

La alianza de izquierdas se centra en la Margen Izquierda, uno de sus principales caladeros de votos en 2016

D. GUADILLA

Elkarrekin Podemos centró ayer su campaña en Sestao, uno de los municipios vascos con mayores tasas de desempleo y donde la crisis económica ha golpeado con más fuerza. Es también una localidad que vive bajo la sombra de la caída de uno de sus mitos, La Naval. El futuro de la empresa es sombrío, y la coalición formada por Podemos, Ezker Anitza y Equo responsabiliza de ello al PNV y PSE. Así que sobre este escenario sus principales dirigentes y candidatos cargaron contra socialistas y jeltzales y se presentaron como los únicos capaces de garantizar el futuro industrial de la Margen Izquierda.

Elkarrekin Podemos ahondó en el mensaje en el que viene insistiendo desde que arrancó la campaña. Que solo la conformación de un grupo fuerte en el Congreso puede lograr que se logre un Gobierno «progresista». La alianza liderada por el partido de Pablo Iglesias quiere presentarse como el socio preferente de Pedro Sánchez, como un «escudo» para frenar un posible pacto del PSOE como Ciudadanos, algo que Elkarrekin Podemos ve nefasto. De hecho, Lander Martínez consideró ayer «imprescindible que Rivera no esté en el Gobierno» y recalcó que el PSOE «solo es de izquierdas si le empujamos, sino se vuelve naranja». El secretario general de Podemos intervino junto a los cabezas de lista al Congreso por Bizkaia y Álava, Roberto Uriarte y Juantxo López de Uralde, entre otros.

La coalición morada se juega mucho en la Margen Izquierda. Fue uno de sus principales graneros de votos en 2016 y donde demostró su capacidad para convertirse en la principal referencia de la izquierda en un feudo de tradición socialista. En Sestao, por ejemplo, superó los 5.200 votos, frente a los 3.100 del PSE. En Santurtzi casi dobló a los socialistas y en Barakaldo la diferencia también fue sustancial: 18.000 frente a 11.000. Ahora tiene que demostrar su capacidad para mantenerse.

La persiana y el candado

Y por eso ayer se volcó en un discurso centrado en la regeneración industrial y en insistir en que hay futuro para La Naval. Uriarte, por ejemplo, subrayó el compromiso de su partido con los trabajadores del astillero para intentar que las autoridades europeas permitan recibir ayudas públicas; Martínez dijo que el PNV «bajó la persiana» de la empresa, el PSE «puso el candado» y ambos han dejado que «se muera para venderla a precio de saldo»; mientras que Uralde apostó por la «economía verde» y por una «banca pública».