Las colas para votar por correo auguran una importante movilización el 28-A

Los ciudadanos que se acercaron ayer a formalizar su voto en Vitoria soportaron largas esperas. /E. C.
Los ciudadanos que se acercaron ayer a formalizar su voto en Vitoria soportaron largas esperas. / E. C.

Los engorrosos trámites burocráticos para depositar la papeleta por anticipado y la Semana Santa colapsan las oficinas postales

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

Las imágenes de largas colas de ciudadanos que esperan pacientemente su turno para votar ante las oficinas de Correos de toda España se están convirtiendo en una estampa clásica de esta atípica campaña electoral, incrustada en pleno período vacacional para centenares de miles de españoles que reparten sus días de asueto entre la Semana Santa y la Pascua y que, en muchos casos, tampoco esperan estar en su domicilio habitual el próximo domingo. En unas elecciones tan abiertas como las del 28-A, en las que hay casi medio centenar de escaños que 'bailan' en 24 circunscripciones según las encuestas, cada papeleta cuenta y por eso los partidos analizan con lupa el peso que el sufragio postal puede tener en el recuento de la noche del domingo.

De momento, las largas esperas, de hasta dos horas, en las oficinas de Correos, además de exasperar a muchos electores que lamentan unos trámites burocráticos tan engorrosos en plena era de la comunicación global, auguran una movilización importante el 28-A. El elector que desee votar por correo debe primero solicitar un impreso oficial y entregarlo personalmente con su DNI en Correos, recibir después obligatoriamente en mano los sobres -bien directamente del cartero, bien mediante aviso de llegada- y acudir de nuevo a cualquiera de las oficinas postales con toda la documentación acreditativa para formalizar el voto. Una carrera de obstáculos a la que, aun así, se han apuntado 1.346.476 personas en toda España, una cifra muy alta, aunque algo menor (106.512 personas menos) que en junio de 2016, cuando se batieron récords de solicitudes.

Según informó ayer la empresa pública, solo el miércoles pasado recibió 250.000 sufragios por correspondencia en sus oficinas, en las que atendió a más de 600.000 personas. Semejante aluvión, provocado por la concatenación de días festivos en Semana Santa, ha obligado a la Junta Electoral Central a ampliar en dos ocasiones el plazo para formalizar el voto postal, que finalizará definitivamente a las 14 horas de hoy. 500 sedes postales permanecieron abiertas ayer hasta la medianoche para garantizar que nadie se quede sin ejercer su derecho.

Récord en Álava

Donde sí se han batido todas las marcas es en Álava. A la espera de los datos definitivos de sufragio formalizado, más de 34.000 electores alaveses iniciaron el trámite, nada menos que el 13,6% del censo total, una cifra que el voto por correo nunca ha rozado en ninguna otra cita con las urnas en España. El puente de San Prudencio -el lunes 29 es festivo- tiene la culpa y permite pronosticar un recuento de infarto en Álava, donde el último escaño está en durísima disputa entre el PP, el PSE, Podemos y, con menos opciones, EH Bildu. Los estrategas de los partidos buscan pistas en los indicios de alta participación que ven en el número de solicitudes de sufragio postal, en principio un voto muy movilizado, y en la incidencia que pueda tener en los resultados finales. Nadie se atreve a pronosticar si una alta participación beneficiará al bloque de izquierdas, aunque en principio la abstención siempre suele penalizarles, como ocurrió en las últimas elecciones andaluzas, donde la participación no llegó al 59%.

Además, la solicitud de voto por correo ha aumentado considerablemente entre la población reclusa con derecho a sufragio, el 12,76% del total. Casi 5.000 presos han solicitado los documentos, más del doble que en noviembre de 2011. Las urnas dirán si es anécdota o categoría.

Las cifras

250.000
votos postales se recibieron solo el miércoles en las oficinas de Correos. 1.346.476 personas han solicitado la documentación, 106.512 menos que en 2016
34.021
electores de Álava, donde el lunes 29 se celebra la festividad de San Prudencio, han pedido votar por correo, el 13,6% del censo