Abascal suma a sus filas la figura de don Pelayo

Santiago Abascal, este viernes en Covadonga. / REUTERS

El candidato a la Moncloa reclama el voto ante la estatua del noble visigodo para defender «la unidad de España»

ÓSCAR PANDIELLOCovadonga

Al grito de «viva España» y «Santiago presidente», Santiago Abascal dio inicio a la campaña electoral de Vox en Covadonga. Lo hizo rodeado de simpatizantes, que le acompañaron frente a la estatua de don Pelayo.

A los pies de la estatua del noble visigodo que venció a las tropas musulmanas en el 722, Abascal echó mano de megáfono. «Cuando reclaman que España pida perdón por la conquista de América los líderes políticos de este país se quedan callados. La historia importa y no tenemos vergüenza en reivindicar nuestros símbolos. Nunca pediremos perdón por la obra de nuestros mayores», afirmó.

El presidente de la formación ultraderechista hizo hincapié en el carácter «histórico» de estas elecciones generales, ya que «estará en juego la unidad de España y las libertades de todos», según incidió. Las propuestas de su partido, añadió a renglón seguido, son las del «sentido común» y, por tanto, apuesta por movilizar a «la gente normal» para que no se quede en casa y acuda a las urnas. También hizo alusión a los últimos actos de su partido, que han gozado de amplia participación. Defendió que la campaña está adquiriendo «tintes de gran movilización» ya que sus simpatizantes comienzan a percibir «con claridad que va a ocurrir algo muy grande».

Los aplausos y los gritos de «viva España» y «viva la Legión» vinieron acompañados, entre algunos de los asistentes, por insultos a los medios de comunicación y a los partidos de izquierdas. «Hay que acceder al poder para derrotar a los enemigos de España», concluyó Abascal.