Maragall gana a Colau en Barcelona

Maragall gana a Colau en Barcelona

Esquerra y los comunes empatarían en número de concejales en la capital catalana

CRISTIAN REINOBilbao

Ernest Maragall (Barcelona, 1943) regresará a una casa, el Ayuntamiento de Barcelona, que conoce como si fuera suya. Entró a trabajar en los años sesenta, en pleno franquismo, y durante años fue uno de los fontaneros del alcalde, Pasqual Maragall, su hermano, que es dos años mayor. Lleva toda su vida dedicada a la política y lo ha sido casi todo, desde concejal del consistorio a consejero de la Generalitat catalana. Ahora entrará por la puerta grande como alcalde de la primera ciudada de Cataluña, con 1,6 millones de habitantes.

Casi siempre estuvo a la sombra de su hermano, el alcalde socialista que puso a la capital catalana en el mapa del mundo con los Juegos Olímpicos de 1992. Primero le acompañó en el consistorio y más tarde en el Gobierno catalán. Tras la retirada de Pasqual Maragall de la política (está enfermo de Alzheimer), el hermano pequeño empezó a volar solo. En 2012, rompió con el PSC y creó un partido soberanista junto a otros dirigentes de la entonces ala soberanista de los socialistas. Fue la primera escisión del PSC que se partió por la cuestión del referéndum. En 2014 fichó por Esquerra y se destapó como un ferviente defensor de la República catalana. La vuelta de un Maragall al Ayuntamiento de Barcelona dotará al cargo de alcalde de la principal ciudad catalana de una dimensión casi dinástica, como ocurría con los Kennedy (o los Bush) en EEUU.

 Maragall, que ha estado ya dos veces en régimen de pensionista, ha luchado durante toda la campaña contra el estigma de la edad, principal arma utilizada durante la campaña por algunos de sus adversarios. Sobre todo por su rival independentista Elsa Artadi. Se define progresista y republicano. Pero de la República catalana, no de la española, que considera que no llegará nunca. No le pesa el apellido, sino que lo considera una «exigencia y un orgullo».

Esquerra se felicitó ayer por haber obtenido su mejor resultado en la ciudad de Barcelona desde el año 1931. Su gestión estará a partir de ahora mirada con lupa. Porque por primera vez Barcelona tendrá un alcalde secesionista, pero tendrá que tener en cuenta que el independentismo solo tiene 15 de los 21 asientos del Ayuntamiento. «Lo hemos conseguido: Barcelona tendrá un alcalde republicano», afirmó poco antes de la una de la mañana. «Barcelona tendrá un alcalde de Esquerra Republicana», señaló. Y sus primeras palabras fueron de recuerdo para Oriol Junqueras. «Trabajaré por tu libertad», dijo.

La felicitación de Colau

Por su parte, Ada Colau ha felicitado este domingo a Maragall por su victoria y ha asegurado que en las elecciones municipales los barceloneses han pedido «un gobierno amplio, transversal y de izquierdas». Así lo ha sostenido en el recinto industrial Fabra i Coats, tras perder un concejal respecto a las elecciones de 2015, cuando obtuvo 11, y quedar detrás de ERC, que ha obtenido los mismos concejales que BComú pero cerca de 5.000 votos más, con más de un 98% escrutado.

«Es un resultado histórico para las izquierdas de esta ciudad. Tenemos que mirar más allá de nuestro ombligo. No va de siglas, de partidos, va de personas. Va de luchar por un mundo mejor», ha sostenido, y ha puesto en valor el resultado de BComú por ser mucho más difícil de conseguir que en 2015 y todo ello en un momento político que ha calificado de durísimo.