Fernando Izagirre, voluntario de la DYA y edil

Fernando Izagirre, voluntario de la DYA y edil

CRISTINA RAPOSO

Fernando Izagirre no es un recién llegado. Desde 2007 es concejal en el Ayuntamiento de Galdakao, uno de los de mayor peso. Pero si por algo es conocido, tanto en la localidad como fuera de ella, es por su labor cuando se enfunda la cazadora amarilla. Voluntario de la DYA, preside la entidad sin ánimo de lucro desde hace tres años. Ese trabajo, el que no se paga, es el que realmente ha marcado su vida. Aunque profesionalmente se dedica a la administración de empresas, Izagirre (Aperribai, 52 años) destina gran parte de su tiempo a la asociación, que le ha convertido en una persona «voluntariosa y entregada a los demás».

Compaginar sus funciones como edil y sus responsabilidades en la DYA apenas le deja tiempo libre. El que tiene lo dedica a ver partidosdel Athletic, de pelota y a pasear por Galdakao y «hacer vida con los vecinos». Soltero y sin hijos, el reto que asume ahora le limitará aún más el tiempo, pero se considera «trabajador», capaz de superar cualquier desafío. Experiencia no le falta. Hasta ahora ha asumido áreas de responsabilidad en el Ejecutivo local. Entró hace más de una década como concejal de Seguridad Ciudadana y de Comercio y Desarrollo Local. En la última legislatura, tras la partida de Amaia Betolaza al Parlamento vasco, asumió la cartera de Urbanismo y se convirtió en portavoz del equipo de gobierno en los plenos. De carácter, pero también dialogante, no es amigo de las líneas rojas. Y, en ese sentido, aspira a hacer una política de voluntario: «Cercana, responsable y comprometida».