Clara victoria de Revilla en Cantabria

Clara victoria de Revilla en Cantabria

GONZALO SELLERS

A Miguel Ángel Revilla ya no podrán decirle eso de que nunca ha ganado unas elecciones. Por primera vez en su historia, después de más de 40 años peleándolo, el PRC es el partido más votado de Cantabria. Ha roto su techo de los 100.000 votos y con sus 14 diputados (38%) será la formación con más poder del Parlamento durante la próxima legislatura. Y lo ha hecho en el año del batacazo del PP. Más azucar para endulzar la victoria regionalista.

El partido hegemónico de la región durante el último cuarto de siglo no ha podido librarse de la caída nacional de Pablo Casado y pierde cuatro diputados. Con solo 9 escaños, Buruaga se enfrenta al peor resultado desde 1995 y siente el aliento del resto de partidos en la nuca, sobre todo el de ese PSOE que se ha subido a la ola de Pedro Sánchez. El recién llegado Pablo Zuloaga ha conseguido frenar el derrumbe que acumulaban los socialistas desde hace cinco legislaturas y pasa de 5 a 7 diputados.

Los nuevos partidos también están festejando una noche electoral que les mantendrá en el hemiciclo. Ciudadanos, que ha vivido en una montaña rusa de expectativas en los últimos meses, consigue reforzar su presencia y Félix Álvarez coloca a tres diputados en la Cámara. Preparados, quizás, para comenzar desde ya a negociar con el PRC un posible pacto de Gobierno que puede ser insuficiente. Podemos ha pagado esas crisis internas que le han llevado, incluso, a los tribunales, y sale del Parlamento. Y Vox, aprovechando el tirón nacional, irrumpe en el hemiciclo con dos escaños.

Cuando se despeje la borrachera electoral, llegará la hora de los pactos. El PRC ha vencido, sí, pero desde hoy mismo deberá ponerse manos a la obra para encontrar un socio de gobierno que le garantice una mayoría en el Parlamento. En las dos próximas semanas se sucederán las negociaciones con PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, con la única excepción de Vox, a quien Revilla ha puesto un cordón sanitario.

Lejos de desgastarse por la acción de gobierno, Revilla ha crecido en la que, supuestamente, será su última participación en unas elecciones a sus 76 años. Hay dos claves que pueden ayudar a entender su apoyo en las urnas. La primera, el hito logrado en las elecciones generales. Colocar a José María Mazón en un sillón del Congreso de los Diputados ha supuesto un empujón anímico para un partido que tiene el viento a favor. Y en segundo lugar, el distanciamiento con las crisis de otros partidos. Mientras el resto de siglas ha acumulado disensiones internas durante la última legislatura, alguna con desenlace incluido en los tribunales, el PRC se ha mantenido unido en torno a la figura de Miguel Ángel Revilla. «Somos un partido previsible», se ha hartado de decir el presidente durante los últimos cuatro años.

Más información