El buen resultado del PNV y PSE encarece el concejal de la mayoría absoluta

Alfonso Gil y Juan Mari Aburto, con los concejales Iñigo Pombo (PNV) y Yolanda Díez (PSE), ayer en El Arenal./borja agudo
Alfonso Gil y Juan Mari Aburto, con los concejales Iñigo Pombo (PNV) y Yolanda Díez (PSE), ayer en El Arenal. / borja agudo

Los nacionalistas insisten en que ahora necesitan menos apoyos, mientras los socialistas replican que ofrecen más porque su base social ha crecido

Luis López
LUIS LÓPEZ

La política está llena de paradojas. Aquí, en Bilbao, estamos asistiendo a una de ellas. En las elecciones del domingo los grandes triunfadores han sido el PNV y el PSE, los dos partidos que gobiernan la ciudad en coalición. Ambos mejoraron mucho sus resultados. ¿Qué significa eso? Aparentemente, que la gente respalda la gestión de los últimos cuatro años. ¿Mantenemos, entonces, el mismo esquema de pactos en el ejecutivo local? A ver. No hay un sí categórico. Porque en estos primeros momentos postelectorales el hecho de que los bilbaínos hayan refrendado el acuerdo entre nacionalistas y socialistas con semejante contundencia parece estar alejando un poco a ambos socios. Es muy fácil de entender.

Hay que empezar recordando los resultados. El PNV ha subido de 13 a 14 concejales, quedándose a un paso de la mayoría absoluta (15). El PSE, por su parte, mejoró de 4 a 5, lo que le supone convertirse en el segundo partido de la ciudad tras haber superado a EH Bildu, que pinchó con su apuesta por Jone Goirizelaia. Entre las dos principales fuerzas suman casi el 60% de los votos emitidos en Bilbao. Pero, claro, su peso es muy diferente. Y aquí empezamos el juego.

De la parte jeltzale el alcalde Juan Mari Aburto se fija en una evidencia: el PNV roza la mayoría absoluta. Así que, tal y como explicó en una entrevista en este periódico hace un par de días, el próximo mandato no necesitaría tantos apoyos socialistas para sostener un gobierno estable. «Es un dato objetivo», dijo.

Está en juego el reparto de concejalías para el próximo mandato en el Ayuntamiento

Poses y tanteos

¿Cuánto cuesta ese único concejal que resta para llegar a 15? Ahí está el dilema. Porque quien lo tiene que poner, el PSE -nadie se plantea en serio que pueda ser EH Bildu, Podemos, o el PP-, hace otro cálculo. No se fija tanto en que el PNV necesita menos, como en que ellos, los socialistas, ofrecen más. En concreto, cinco frente a los cuatro anteriores.

Todo esto se traduce, al final, en concejalías. De las quince áreas que en la actualidad componen el gobierno local, los de Alfonso Gil dirigen tres: Movilidad y Sostenibilidad, Vivienda y Sanidad y Consumo. ¿Qué pedirían por entrar en un gobierno al que aportan cinco concejales? No lo aclaran. Igual que desde el PNV evitan pronunciarse sobre qué ofrecerían por un edil, el que les falta para la mayoría absoluta. Lo que está claro es que el baile ha comenzado y esta misma semana empiezan los contactos informales. Los tanteos.

Entre los socialistas hay cierto malestar con Aburto por haber dicho eso de que ahora necesita menos apoyos, porque lo interpretan como un modo de comenzar a marcar el terreno. Además, en público. Aunque los nacionalistas también aprecian cierta pose en Gil. ¿Por qué? Porque el candidato socialista asegura que no le importaría estar en la oposición; dice que desde esos asientos también se puede aportar tranquilidad al gobierno de la ciudad con apoyos puntuales a Aburto. ¿Está realmente el líder socialista dispuesto a quedarse fuera, o mostrar escaso interés es una táctica de cara a preparar el terreno para la negociación? ¿Está el PNV dispuesto a jugársela sin un socio de gobierno estable y depender de las cambiantes circunstancias políticas?

Porque, al final, y en realidad, lo que aquí está en juego no es un concejal, sino una mayoría absoluta. Tener 15 asientos, o no tenerlos. ¿Qué pasa cuando no se cuenta con la mitad más uno? Lo que ocurre en el Parlamento vasco, donde vamos hacia la segunda prórroga presupuestaria ante la imposibilidad del PNV y PSE de lograr apoyos para sacar adelante la ley más importante. La que fija cuánto se gasta y en qué.

Todos pendientes de las ejecutivas

Hay un problema adicional a la hora de definir el gobierno municipal: todo depende de las ejecutivas de los partidos. De Andoni Ortuzar y de Idoia Mendia. De entendimientos exógenos que determinan el gobierno en distintos ámbitos territoriales. Hay que hablar de las diputaciones, de otros ayuntamientos... El acuerdo de estabilidad actual del PNV y PSE, vigente también en Lakua, tiene vocación transversal. Es más, los nacionalistas están muy pendientes de lo que hacen los socialistas en Madrid y en Navarra porque no se quieren contaminar con nada que huela a Ciudadanos.

En Bilbao, Aburto y Gil están pendientes del 'ok' de sus partidos para iniciar una negociación oficial en el ámbito local. De momento, el lunes se va a reunir el EBB, máximo órgano de gobierno del PNV, y el martes el BBB, la ejecutiva del partido en Bizkaia. Ahí, seguramente, se comience a despejar el horizonte.