Amaia Agirre, una mediadora marcada por el apellido

Amaia Agirre, una mediadora marcada por el apellido

La psicóloga, experta en resolución de conflictos, admite la influencia de su abuelo, el lehendakari Aguirre, en su carrera

TXEMA IZAGIRRE

Hay apellidos que marcan. Sucede con Amaia Agirre, la futura alcaldesa getxotarra. A sus 44 años es nieta del primer lehendakari, José Antonio de Aguirre. Las vicisitudes que se encontraron tras la Guerra Civil marcaron la existencia de esta familia. «Todos tuvieron que huir al exilio y no pudimos volver a casa hasta 1981», recuerda Amaia Agirre. Nacida en Francia, pasó su infancia en San Juan de Luz, la adolescencia en San Sebastián y después se asentó en Getxo hace casi tres décadas.

Casada y con dos hijas, su vida siempre ha estado muy ligada a la familia, al municipio costero de la margen derecha en el que vive y al extranjero. Amante de la lectura, la gastronomía y las sobremesas, la próxima regidora es discreta, tímida en el primer contacto y muy observadora. Su afán por aprender le permitió conocer mundo, otra de sus aficiones junto con la música. «Me licencié en Psicología, cursé estudios de postgrado y me especialicé en resolución alternativa de conflictos y mediación. Decidí ampliar mi formación y buscar nuevas experiencias en Suiza, Francia y Estados Unidos».

A su vuelta a Bizkaia empezó su andadura laboral en el colegio Salesianos de Deusto. Coordinaba el área de proyectos sociales. Pero quería algo distinto. Su interés en la resolución de conflictos la impulsó, junto con varios socios, a emprender un nuevo proyecto. «De esta iniciativa surgió el Centro Universitario de Transformación de Conflictos de la mano de la UPV/EHU».

Cambio de rumbo

El centro universitario se especializó en mediación comunitaria, penal y proyectos de convivencia tanto en ayuntamientos como en centros escolares. Fue un período muy enriquecedor que se prolongó 12 años. Pero la figura de su aitite siempre le llamó la atención y decidió seguirla. «Decidí darle otro rumbo a mi vida y he tenido la oportunidad de trabajar en el centro Agirre Lehendakari», institución dedicada a los estudios y la investigación de carácter político y social.

El euskera es su lengua materna, idioma al que suma el castellano, francés e inglés. En 2015 decidió dar el salto a la primera línea política. Y lo hizo en el ámbito municipal en el mismo partido liderado por su abuelo hace ocho décadas. Como concejala del Ayuntamiento de Getxo ha ocupado estos cuatro años la cartera de Comunicación y Gobierno, labor que siempre ha compaginado con su puesto en el centro de investigación.

El PNV la ha elegido para liderar el equipo humano que está llamado a gestionar el tercer municipio más poblado de Bizkaia estos próximos cuatro años. «Voy a responder con respeto, compromiso y trabajo». ¿Cuál es su objetivo? «Sueño con un Getxo donde crecer, vivir, trabajar y disfrutar».

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