Josu Landaluze recoge «pletórico» la makila de Sopela con un tripartito

Josu Landaluce, nuevo alcalde de Sopela./
Josu Landaluce, nuevo alcalde de Sopela.

El apoyo de PSE y DB-TU abre el gobierno con un acuerdo de 19 puntos básicos

TXEMA IZAGIRRE

Sopela tiene alcalde del PNV. Josu Landaluze ha jurado su cargo y cogido la makila de mando de un Ayuntamiento en que todo ha estado en el alero hasta el último instante. «Estoy pletórico y volcado en trabajar por mi pueblo», admitió satisfecho el nuevo primer edil. Un acuerdo con los independientes de Denok Batera-Todos Unidos (DB-TU) le allanó el camino la noche del viernes, aunque el único edil de esa formación –Jon Gerediaga- se votó a sí mismo. No hizo falta una segunda vuelta, puesto que el jeltzale Landaluze sumó 8 de 17 concejales. La Junta de Gobierno estará compuesta por 4 representantes del PNV, la concejala socialista –María Teresa Fernández García- y Gerediaga.

La anterior vez que Landaluze lanzó su candidatura se quedó a las puertas: EH Bildu gobernó entre 2011 y 2015. Así que no pudo ocultar su satisfacción. Porque de triunfo se puede calificar la obtención de la Alcaldía en el municipio costero, donde EH Bildu planteó formar un tripartito progresista con DB-TU y Elkarrekin-Podemos, que obtuvo dos representantes. Pero todo se fue al traste a falta de un día para la constitución de la Corporación.

El propio Jon Gerediaga explicó someramente en qué consiste el acuerdo, que ata «19 puntos esenciales para Sopela». Entran muchas cuestiones, como la «transparencia». Este edil quiere las cuentas claras y agilizar los tiempos de respuesta a los vecinos en todas las tramitaciones municipales, y abrir «un portal de participación ciudadana». Cuestiones como poder convertir lonjas en pisos o elaborar un Plan de Empleo municipal se incluyen entre los temas acordados por una comisión de gobierno en la que se ha incluido DB-TU. También hay entente para eliminar barreras. Se tratará en los próximos años en ganar «accesibilidad para las personas con discapacidad funcional y también de edad avanzada».

El alcalde jeltzale hizo una breve y emocionada intervención. «Agradecer a mi partido por permitirme liderar a este equipazo que me acompaña», lanzó satisfecho, para añadir que «el acuerdo alcanzado será positivo para Sopela». Landaluze, un gestor procedente de la empresa privada que tiene amplia experiencia municipal tras estar de concejal dos legislaturas, se mostró «muy satisfecho» con lo logrado. No en vano, los jeltzales han trabajado duro durante año y medio para saber qué requerían los ciudadanos, al igual que EH Bildu, cuyos excelentes resultados en las urnas le han dejado con seis concejales, uno menos que los jeltzales.

«Tenemos un proyecto propio para el pueblo», destacó el candidato a alcalde por la coalición soberanista. Unai del Burgo no ocultó que quieren «mejorar Sopela» en aspectos como el Bienestar Social o el relativo a la disposición de pisos protegidos y sociales.

Del Burgo hasta marcó las líneas maestras de lo que está por venir en cuanto al trabajo que realizarán: «Hemos hecho una oposición seria y crítica durante cuatro años y seguiremos por el mismo camino».

La nota curiosa vino dada porque al constituirse la mesa de edad con las concejalas de más y menos edad. La más veterana fue una escocesa, la jeltzale Marilyn Panayotou. Así que la lectura y el nombramiento de Landaluze tuvo acento británico en Sopela.