El papel determinante del único edil socialista

Ager Izagirre, alcalde de Mungia. /David S. Olabarri
Ager Izagirre, alcalde de Mungia. / David S. Olabarri

El PNV no ha logrado recuperar la mayoría absoluta que perdió hace cuatro años

DAVID S. OLABARRI

Josu Astobiza, el que fuera primer alcalde de Mungia con la llegada de la democracia, ha entregado la makila a Ager Izagirre (PNV) y se han fundido en un abrazo. Un gesto que ha servido para solemnizar la reelección del candidato jeltzale al frente del Ayuntamiento, que jamás ha visto gobernar a otro partido en estos 40 años. La formación nacionalista, que con 8 concejales se quedó a uno de recuperar la mayoría absoluta en las pasadas elecciones municipales, necesitaba al menos un voto a favor o la abstención de otro grupo político para poder seguir gobernando. Y las papeletas en blanco de PSE y de la agrupación de vecinos de La Bilbaína (Cívica Monte Berreaga) le han bastado para ser proclamado primer edil para los próximos cuatro años. EH Bildu será el principal partido de la oposición, con 5 representantes.

Izagirre ha recogido el bastón de mando subrayando el «honor» que supone para él ser alcalde de su pueblo y con un discurso abierto al entendimiento entre los partidos. «Lo voy a dar todo por todas las personas que vivimos en Mungia. No sé hacerlo de otra manera», ha afirmado. El mandatario ha insistido en la necesidad de fomentar el «diálogo, el respeto mutuo y la búsqueda de acuerdos» con los que tienen «opiniones distintas» para poder encarar con seguridad los «retos colectivos» a los que se enfrenta el municipio, que ha crecido mucho en las últimas décadas y tiene una población superior a los 17.000 habitantes. Además, ha destacado el hecho de que será la primera legislatura con más mujeres que hombres en la coorporación de Mungia, que ya tuvo una alcaldesa.

El pleno, en definitiva, presenta una composición muy similar al anterior. El PNV, con 8 concejales, consiguió sumar casi 400 votos más que en las anteriores elecciones municipales. Este crecimiento, sin embargo, no le sirvió para alcanzar su principal objetivo: recuperar la mayoría absoluta que perdió hace cuatro años en un municipio que, en todo caso, nunca ha visto gobernar a otro partido durante la democracia. EH Bildu, con novedades en su formación, sigue siendo la segunda fuerza con 5 ediles. En tercer lugar aparece la agrupación vecinal La Bilbaína (Cívica Monte Berreaga), que ha perdido uno de los tres concejales que tenía hasta ahora. Este edil fue a parar a Elkarrekin Podemos, que ha entrado así en el Consistorio vizcaíno por primera vez. El último escaño es para el PSE.