Aburto se marca como reto «rejuvenecer la ciudad»

Aburto se marca como reto «rejuvenecer la ciudad»

«Bilbao es mi vida», proclama tras volver a ser elegido alcalde, y promete que «voy a darlo todo»

Luis López
LUIS LÓPEZ

Juan Mari Aburto ya es oficialmente alcalde de Bilbao, y también oficialmente deberá asumir los mismos grandes retos con los que concluyó el pasado mandato. «Tendremos que rejuvenecer la ciudad», proclamó tras recibir la makila esta mañana, durante la constitución del Ayuntamiento. Habló de dar oportunidades a la juventud, apostar por la ciudad universitaria, mejorar la oferta deportiva y cultural...

Hoy se acaba de dar el pistoletazo de salida a cuatro años más de gobierno PNV-PSE, y el alcalde insistió en los objetivos habituales: reducir el paro y crear empleo como fórmula magistral para cohesionar la sociedad, lograr la igualdad real de hombres y mujeres «sin conductas machistas ni paternalistas», afrontar grandes proyectos como Zorrozaurre, la llegada del TAV y, sobre todo, «la transformación urbana de los barrios con mayor conectividad, mejoras de accesibilidad y más servicios».

El nuevo equipo de gobierno es más fuerte ahora para hacer frente a todos esos retos porque el candidato del PNV ha recibido los 14 votos de su partido y los 5 del PSE, en lo que supone el mayor apoyo recibido por un alcalde en la ciudad en los años de democracia, al tener 19 de los 29 representantes que componen la Corporación. Los 4 ediles de EH Bildu han votado en blanco, los 3 de Elkarrekin Podemos han apoyado a su candidata Ana Viñals y los 3 del PP han dado sus votos a su candidata, Raquel González.

Tras ser investido alcalde, Aburto ha expresado su compromiso con la villa, como carta de presentación de lo que será su gestión hasta 2023: «Bilbao es mi vida. Voy a darlo todo, y no voy a defraudar en la defensa de los intereses de la ciudad», ha prometido antes de reivindicar «el papel de la buena política, la que se hace gestionando con rigor, transparencia, y absoluta dedicación por el bien general».

Aunque se prevé una legislatura cómoda, Aburto ha querido tender la mano a toda la Corporación: «Los acuerdos entre diferentes son el camino que nos pide la sociedad vasca para avanzar y desde hoy vuelvo a tender la mano a todos aquellos grupos políticos que quieran dialogar, negociar y acordar para ensanchar los acuerdos de los que ya nos hemos dotado».

El acuerdo del que se ha dotado es el que tiene con el socialista Alfonso Gil, quien señaló que «Bilbao quiere estabilidad», algo que, aseguró, le va a dar el acuerdo «entre las dos grandes fuerzas de la ciudad». El fin fundamental: «Mejorar las condiciones de vida de la gente. Nos vamos a dejar la piel por ello».

La principal fuerza de la oposición será EH Bildu y su portavoz, Jone Goirizelaia, hizo votos por «refundar la ciudad» en el día de su aniversario para hacer «un Bilbao para la gente». También mandó «un abrazo al pueblo de Cataluña que lucha por sus libertades». A la histórica dirigente abertzale le tocó presidir la mesa de edad al ser la concejala más mayor, por lo que fue ella quien impuso la medalla de la alcaldía a Juan Mari Aburto y le entregó la makila.

Por su parte, Ana Viñals, de Elkarrekin Podemos, también mostró su intención de trabajar por «toda la ciudadanía bilbaína», y pidió al equipo de gobierno que, tras su aplastante mayoría, «no silencie otras formas de entender la ciudadanía bilbaína».

La portavoz popular, Raquel González, puso el énfasis en la seguridad al pedir «mano firme con la delincuencia», el asunto sobre el que ha pivotado su campaña electoral. Además, apostó por mejorar la situación de los barrios, los mayores, y que se cree empleo.

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