Agirrebeitia repite como alcalde con el único rechazo de Elkarrekin Podemos

Andoni Agirrebeitia es el alcalde de Amorebieta./Fermín Apezteguía
Andoni Agirrebeitia es el alcalde de Amorebieta. / Fermín Apezteguía

El grupo socialista, que ha gobernado en coalición en la última legislatura, se ha abstenido en la investidura

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

Sobre la seda. Amorebieta se prepara para un mandato muncipal aparentemente tranquilo a juzgar por el amplio apoyo recibido por el aspirante del PNV, Andoni Agirrebeitia. El candidato jeltzale, que repite al frente de la corporación zornotzarra, ha resultado elegido con el respaldo de su grupo, que le concede la tranquilidad de la mayoría absoluta, y la abstención tanto de EH Bildu como del PSE-EE, con quien mantiene abierta una negociación para formar un gobierno de coalición. Únicamente Elkarrekin Podemos, que cuenta con sólo uno de los 17 concejales que forman el pleno de la localidad, ha votado en contra del candidato nacionalista, al haberse presentado como alternativa la representante de la formación morada, Alba Gutiérrez.

No ha habido sorpresas, salvo por la abstención de la coalición abertzale, que cuenta con seis representantes. «Sólos iremos más rápido, pero juntos iremos más lejos», con esta expresion ha tomado posesión de su cargo el mandatario nacionalista, quien ha querido dejar patente que «en nuestro ADN está la voluntad de hablar, negociar y pactar». Sus palabras iban dirigidas a un PSE que no necesita para gobernar, pero que el alcalde quiere que entre en el Gobierno municipal «por dos razones. La coalición -ha explicado a EL CORREO, al término de la sesión- ha funcionado bien durante los últimos cuatro años; y los vecinos de Amorebieta-Etxano (que así es el nombre completo del ayuntamiento) respaldaron con sus votos la gestión de los dos partidos».

Una vez recogida la 'makila' que le concede el mando del ayuntamiento, el presidente de la Corporación se ha comprometido a «promover la cohesión social, el desarrollo económico y la calidad de vida de las y los zornotzarras». En su intervención, trufada de expresiones como «diálogo» y «entre todos», Andoni Agirrebeitia ha invitado al resto de formaciones políticas municipales a «seguir trabajando por nuestro pueblo, para que Zornotza continúe siendo el mejor lugar para vivir».

Manos libres

¿Qué va a ocurrir a partir de ahora? Las conversaciones entre nacionalistas y socialistas para formar gobierno en la localidad arrancaron la semana pasada con una primera toma de contacto, en la que no hubo acuerdo. Al parecer, los socialistas quieren para sí mantener la presidencia de la comisión de Igualdad que ostentaban hasta el pasado mayo, pero los nacionalistas, amparados en su mayoría absoluta, de momento no parecen estar dispuestos a ceder cartera alguna. «Estamos preparados para hablar, gobernar y también para quedarnos en la oposición. Tengo manos libres para tomar la decisión que considere más adecuada», ha anunciado la representante socialista, Alicia Fernández.

Durante el pleno, no ha habido sorpresas, salvo por la abstención de la coalición abertzale, que cuenta con seis representantes. Su portavoz, Ander Uriarte, se ha comprometido a ejercer una oposición «responsable y fiscalizadora», con el objetivo de «devolver a los vecinos de Zornotza dentro de cuatro años un pueblo mejor que el que hemos encontrado». Alba, de Elkarrekin Podemos, ha explicado, por su parte, que la presentación de su alternativa a la candidatura del aspirante peneuvista se ha debido a que «nos presentamos a las elecciones municipales con vocación de gobernar; y lo haremos desde el lado que nos toque estar», ha advertido.