El PNV logra una cómoda mayoría en Amurrio

Josune Irabien (PNV) volverá a ejercer como regidora./
Josune Irabien (PNV) volverá a ejercer como regidora.

Josune Irabien no acusa el desgaste de ocho años en la Alcaldía y podrá gobernar con comodidad si mantiene el apoyo del PSE, que logra un edil

Marta Peciña
MARTA PECIÑA

Josune Irabien gobernará en Amurrio con una cómoda mayoría de ocho concejales de diecisiete después de ocho años en la Alcaldía tras el espectacular resultado cosechado ayer. Los jeltzales superaron los 2.400 votos, uno de los mejores resultados de su historia. No han acusado el desgaste de las dos legislaturas que Irabien acumula con la makila.

El pleno se ve reducido de seis a cuatro fuerzas políticas porque desaparecen del mapa local PP y la formación independiente Guk Bai. Montse Canive, histórica representante popular en el municipio, se queda si hueco en el pleno penalizada por el reparto del voto conservador con Vox (60 sufragios).

Los amurrianos han optado por concentrar el voto en las fuerzas tradicionales, PNV y EH Bildu, que han subido con fuerza. Los abertzales han subido de cinco a siete concejales, aunque seguramente serán insuficientes para hacer frente a los nacionalistas moderados, que durante toda la legislatura anterior han contado con el apoyo del PSE para sacar adelante sus proyectos. También concitaron en ocasiones el respaldo del PP. Dependiendo de cómo se tejan los acuerdos en Álava, es probable que esta alianza vuelva a repetirse porque Amurrio ha vuelto a revalidar al concejal socialista, pese a que David Romero no es vecino de la localidad. Además, hay que recordar que la legislatura ha terminado con un acuerdo atípico entre PNV y EH Bildu para poner en marcha infraestructuras como la rotonda de la gasolinera, la casa de Landazuri o la del guarda de Izarza. Ambos partidos parecen dispuestos a mantener ese pacto que podía dar una tranquilidad extra a la ganadora de las elecciones.

Nivel de exigencia

Irabien atribuyó ayer el triunfo al «trabajo serio y continuo del equipo», pese a que «el nivel de exigencia de la ciudadanía en Amurrio, es muy alto, pero ha entendido el trabajo que hemos hecho». Preocupada por «no defraudar» después del éxito cosechado, tiene claro que «aquí la gente apuesta por la estabilidad». No hay más que recordar que Pablo Isasi retuvo la alcaldía durante 24 años.

En el caso de Amurrio, la llegada de los primeros resultados se alargó hasta cerca de las diez de la noche. Las primeras mesas escrutadas, en Lezama y Arrastaria, ya apuntaban la victoria del PNV, que después se confirmó. De hecho, hasta prácticamente el escrutinio de la última mesa, el PNV contaba con 9 concejales, que le hubieran dado la mayoría absoluta, pero casi en el último momento, su representación quedó reducida a ocho concejales y entró Orain Amurrio en el pleno con 297 votos frente a los 738 que logró en 2015, lo que le ha supuesto la pérdida de un representante respecto a la legislatura que termina.

«Habrá que hablar con menos gente», explicó ayer Irabien después de conocer la reducción de seis a cuatro los grupos políticos. Ese talante no ha impedido, en cambio, que desde la oposición se haya criticado su actitud poco dialogante. Una valoración no compartida por la alcaldesa, que pone en valor la presencia de todos los grupos, excepto uno, en la Junta de Gobierno local.

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