«De vergüenza, con todas las papeletas a la vista no existe el voto secreto»

«De vergüenza, con todas las papeletas a la vista no existe el voto secreto»

El malestar y las quejas se han sucedido en los colegios. «Esto no es democracia», critican los votantes

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Los votantes no han podido seleccionar sus papeletas en la intimidad de una cabina en muchos colegios electorales de Vitoria. Han tenido que cogerlas en mesas dispuestas a la vista de todos, una situación que se ha repetido en otros centros, como Aldabe, Ibaiondo, San Martín, Carmelitas-Sagrado Corazón, Judimendi, Artes y oficios, Aranbizkarra, Lakua, Santa Lucía y el semillero de empresas del Casco medieval. «No me parece bien, el voto es secreto y esto no es correcto», lamentaba María en el centro cívico de Zabalgana. Allí se ha barajado la opción de colocar las papeletas de cada votación en una cabina distinta, por separado. Cada cabina cuenta con 36 espacios para colocar papeletas, y sólo con las correspondientes a los partidos que se presentan al Parlamento europeo ya se llenaría prácticamente este habitáculo. Además habría que colocar las candidaturas a las municipales y a las forales.

La situación ha generado incluso comentarios en el Buzón Ciudadano municipal donde un usuario de ese colegio electoral mostraba su malestar. «De vergüenza, todas las papeletas a la vista sin cabinas y sin intimidad para ejercer el voto. Esto no es democracia», criticaba un votante a través de esta herramienta online. Eso sí, Vitoria no es el único municipio del Estado donde todas las papeletas se encuentran repartidas en mesas fuera de las cabinas.

«A mí me da igual que sepan a quién voto, pero esto es una auténtica vergüenza, no hay manera de votar sin que vean qué papeleta coges», protestaba Amable en el centro cívico Aldabe. La tónica se repetía en el semillero de empresas del Casco medieval. «No se puede hacer así, lo que pasa es que la gente no se atreve a quejarse», lamentaba Araceli.

Susana, otro miembro de esta familia residente en Aldabe, ha intentado interponer una queja sin éxito. «Lo hemos dicho en la mesa, a los apoderados, a todos lo que hemos visto... ¡Y me han dicho que me vaya al juzgado a quejarme!», exclamaba. Todos coincidían en que nunca habían visto algo semejante en unas elecciones. «Hay gente que puede sentirse cohibida para votar y el voto secreto es un derecho, tienen que solucionar esto», insistía Amable.

Algunos afectados se preguntaban por qué no había papeletas de ningún tipo en las cabinas. A lo sumo quedaba algún sobre dejado atrás por otro ciudadano. «Vale que no quepan todas en una, pero que pongan una con las municipales, otra con los forales, otra con las europeas...», planteaba Araceli. No obstante, esta solución se desechó en algunos colegios, como en Sagrado Corazón, para evitar que algunos votantes sólo participaran en un comicio. «Realmente todo el mundo sabe que son tres elecciones aunque no tienen muy claro si son autonómicas o forales. En toda mañana sólo ha venido una persona con menos de tres papeletas», subrayaban Alejandro, Nerea y Antonio, vocales en un ajetreada mesa de Ibaiondo.