Eduardo Terroba, el alcalde que descansa de la política en el coro y con el saxofón

Eduardo Terroba, alcalde de Oion/Justo Rodríguez
Eduardo Terroba, alcalde de Oion / Justo Rodríguez

M. J. P.-

José Eduardo Terroba llegó a Oion por amor. Se casó con una vecina del pueblo. Con ella se convirtió en padre de dos hijos: chico el mayor y chica la benjamina. Riojano de nacimiento, apenas tuvo que trasladarse 20 kilómetros desde Entrena, donde vivía, para formar un hogar. Allí sigue, como un vecino más, absolutamente volcado en la vida del pueblo, desde hace unos 40 años y como su alcalde en los cuatro últimos, gracias al respaldo de EH Bildu en su afán por desalojar al PP del poder.

Antes de formar parte de las listas del PNV, en las municipales de 2007, había dejado clara su implicación en lograr mejoras para Oion. Su nombre figura entre el grupo de fundadores de la ikastola San Bizente –ahora pelea por lograr un instituto–, que nació como una cooperativa de padres. Eran los tiempos en los que trabajaba como repartidor de gasoil.

Terroba, que en una etapa anterior fue concejal de festejos, también formó parte de la cooperativa vinícola Comy, que integraba inicialmente a los municipios de Oion, Moreda y Yécora.

En su currículo político habría que añadir el de presidente de la junta municipal entre 2011 y 2015 y en el personal, el de cantante y saxofonista. En ambas especialidades como aficionado, se entiende. Porque en sus ratos libres, Eduardo da la nota en la coral Prudentzio Egunsentia. Es la principal afición de un hombre «normal», dicen los que le conocen, que cada día va al Ayuntamiento a las ocho y media de la mañana.