El PNV recupera el poder y promete «otra manera de hacer las cosas»

Lucio Castañeda se abraza a César García de Olano./Rafa Gutiérrez
Lucio Castañeda se abraza a César García de Olano. / Rafa Gutiérrez

Lucio Castañeda será el segundo alcalde nacionalista de Laguardia, después de que María Jesús Amelibia gobernara entre 2007 y 2011

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

Aunque la población con más habitantes en Rioja Alavesa sea Oion, el simbolismo en la comarca se lo lleva principalmente Laguardia. De ahí que la lucha por la makila en la villa amurallada haya acaparado el protagonismo político en el territorio e incluso también en el conjunto de Euskadi desde que el 26-M arrojara unos resultados sumamente equilibrados, con PP y PNV empatados a concejales. El desempate se ha resuelto a favor de los peneuvistas gracias a los apoyos de EH Bildu (2) y del PSE (1). «Nos hemos puesto de acuerdo los partidos que estábamos en la oposición, aunque el PSE no formaba parte de la anterior Corporación, para traer a Laguardia otra manera de hacer las cosas, distinta a la del PP, porque no nos ha gustado nada su forma de gobernar». En este sentido, la nueva edil socialista, la independiente Jaione Coca, ha incidido en la necesidad de un cambio «porque el PP en estos cuatro años ha gobernado solo y prácticamente sin hacer nada».

En este escenario, la lista más votada en las urnas hace tres semanas y encabezada por el popular César García de Olano pasará a conformar la oposición en un feudo tradicional del PP, partido que ha perdido presencia en la comarca vitivinícola.

Contar con un centro de salud a la altura de las necesidades de un municipio con casi 1.500 habitantes -el segundo en población dentro de Rioja Alavesa, todavía lejos de los 3.400 de Oion que se beneficia de su cercanía con Logroño para atraer residentes- ha de ser una de las prioridades de Castañeda, además de trabajar para reducir la peligrosidad de la carretera A-124 que discurre por la comarca y que, a su paso por Laguardia, se convierte en una travesía que soporta a diario una densidad de tráfico importante, de entre 2.000 y 3.000 vehículos. Esto supone un riesgo para los vecinos y de hecho entre diciembre y febrero se registraron dos atropellos mortales.