«Este año veremos subidas bursátiles moderadas»

El economista Daniel Lacalle./E. C.
El economista Daniel Lacalle. / E. C.

Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis, cree que «la monstruosa expansión de múltiplos y de valores que vivimos en 2017 se ha terminado»

ESTHER GARCÍA LÓPEZ

Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis, profesor de Economía Global en el Instituto Empresa y autor de numerosos libros -el último de ellos, 'La gran trampa', habla sobre la economía global y los riesgos presentes y futuros de los mercados.

-¿Esperaba un inicio de año bursátil tan volátil?

-No. No me esperaba un comienzo de año tan absolutamente excesivo en cuanto a subidas de la Bolsa ni tampoco una caída posterior tan abrupta, pero uno de los efectos de 'la gran trampa' es que hace que, aunque identifiques los riesgos, al ver que los precios de los activos se elevan, te acostumbras. Nos hemos acostumbrado a que 20 de 27 países en la UE se financien a tipos negativos o a que Argentina emita un bono a 100 años al 8 por ciento. Nos hemos acostumbrando a tomar cada vez más riesgo por menor rentabilidad y como la volatilidad no aumentaba, esa percepción de riesgo se nublaba. A lo que ha pasado a comienzo de año lo llamo 'tarjeta amarilla', ha sido una advertencia. Tenemos que redoblar esfuerzos para no meternos en esa idea peligrosa de que hay que comprar lo más arriesgado y lo que está en peores condiciones porque es lo que más sube. No viene mal asustar a un inversor medio que se ha acostumbrado a pensar: cuál es el país en circunstancias más difíciles para invertir allí.

-¿La Bolsa remontará?

-Este es un año en que no podremos contar con la monstruosa expansión de múltiplos y valores que vimos el año pasado. Cuando se tiene un crecimiento global del 3 por ciento, un incremento de los beneficios empresariales del seis y un aumento de la masa monetaria de tres veces eso, luego viene un año en que veremos uves y probablemente terminaremos el año con una subida de la Bolsa muy moderada, porque hay mucha complacencia. En los últimos años se optó por la gestión pasiva, se compraron ETFs, índices… y existía la idea de 'qué más da diferenciar si todo sube'. Este es el año de volver a los fundamentales.

-¿Qué le parece Jerome Powell, el nuevo presidente de la Fed?

-Hay que diferenciarle de Janet Yellen, que es la constatación de una oportunidad perdida. Fue una presidenta de la Fed extremadamente política y retrasó la subida de tipos de interés porque había unas elecciones, con ello incentivó la toma de riesgo por parte de los agentes económicos. Powell está demostrando, de momento, que sus declaraciones no están dictadas por las volatilidades de los mercados y eso es importante. Los presidentes de los bancos centrales tienen que salir de ese papel de alquimistas que se les ha concedido y que es incorrecto. Creo que Powell será de un perfil más bajo que Yellen.

-¿Está a favor de que Luis de Guindos sea vicepresidente del BCE?

-Totalmente porque tiene un perfil técnico muy sólido, una gran reputación y prestigio entre las personas con las que tiene que interactuar. Además, algo que en España no se reconoce es la importancia crucial que tuvo en la reforma financiera para cambiar totalmente la percepción de riesgo que había de España durante la crisis.

-Respecto a posibles riesgos políticos, ¿Donald Trump es uno?

-No. Ni Donald Trump es un riesgo ni Obama fue una maravilla. Damos una condición omnipotente a los presidentes de EE. UU. que no la tienen. Hay cosas que me gustan de Trump como su plan fiscal y otras no. Lo que sí puede ser un riesgo político es una guerra comercial entre China y Estados Unidos, aunque no la veo próxima.

-¿El 'Brexit' es un riesgo?

-De momento no está siendo un problema y el Reino Unido y la UE crecen por encima de lo esperado, pero puede convertirse en un problema cuando se vaya acercando el final de las negociaciones.

-¿Cómo va a acabar?

-Creo que va a haber 'Brexit' y va a ser más duro que blando.

-¿La elección de Macron como presidente de Francia fue una buena noticia?

-Fue una buena noticia si se compara con Marine Le Pen, que hubiera sido muy negativa para la economía francesa que ya, de por sí, tiene muchos problemas.

-¿Cómo valora el gobierno de coalición en Alemania?

-No creo que sea positivo porque el gran problema de la UE es la falta de liderazgo y un gobierno alemán débil, con unos principios diluidos, es malo para Alemania y para la Unión Europea.

-Volviendo a casa, ¿Cataluña es un riesgo económico o está descontado?

-Está más que descontado. Estamos viendo que el objetivo de 'paremos la economía de España' que se propusieron no lo han conseguido. Estamos creciendo más y han aumentado el empleo y la inversión financiera directa. Los que se han visto perjudicados son los que han creado el problema. A medida que vaya pasado el tiempo se van a dar cuenta de que eso es una locura.

-¿Las administraciones públicas tienen que hacer ajustes?

-Han hecho parte de los ajustes pero hay que hacer más porque no podemos esperar que todos los agentes económicos mejoren su eficiencia y el sector público no.

-¿Es sostenible el actual sistema público de pensiones?

-Creo que sí, pero el Gobierno tiene que hacerlo sostenible y en vez de llevar el debate de las pensiones a la parte política y hay que pensar en cómo mantenerlas. Debemos movernos en un entorno que vaya avanzando hacia un sistema mixto de capitalización y de reparto como tienen los suecos.

-¿El estado del bienestar en España es mejor de lo que pensamos?

-Es muchísimo mejor y también si se compara con el de muchos países nórdicos. Debemos de ser conscientes de la enorme calidad de nuestro estado del bienestar antes de hacer comparaciones ridículas con Japón con Corea o con algunos de los países del norte de Europa, que, por otro lado, fueron los primeros en introducir el copago.

-¿Invertiría en la marca España?

-En España tenemos el problema de que no somos conscientes de lo buenos que somos, de las cosas tan buenas que hacemos y de lo potente que puede ser la economía española. Pensamos que tenemos una debilidad estructural pero no es así. Las empresas españolas salen y compiten con éxito con las de otros países. Al concepto de 'Marca España' yo lo llamaría 'Marca Español', cada uno deberíamos ponernos una medalla, pero también ser críticos y buscar mejorar desde la excelencia, no desde el cainismo.