Tubacex refuerza sus beneficios pese a la inestabilidad del mercado

Trabajadores de Tubacex en la fábrica de Llodio./
Trabajadores de Tubacex en la fábrica de Llodio.

La compañía cierra los nueve primeros meses del año con un resultado positivo de 12,4 millones de euros

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

Pese a las enormes incertidumbres que afectan a su mercado, la compañía alavesa Tubacex ha conseguido reforzar su evolución positiva, para terminar los nueve primeros meses del año con un beneficio neto de 12,4 millones de euros, que supone un aumento radical en comparación con el resultados del mismo periodo de 2017.

En estos nueve primeros meses del año, la firma ha experimentado un importante aumento de la facturación, del 40,3%, hasta alcanzar la cifra de 519,9 millones de euros, en gran parte motivado por la entrada en vigor del acuerdo para el suministro de tubos inoxidables a Irán. Pese a los efectos negativos que puede tener la aplicación de sanciones por parte de Estados Unidos a ese país y su impacto en empresas europeas, la entidad contempla un 2019 de tono positivo. Jesús Esmorís, consejero delegado de Tubacew, ha asegurado este lunes que «pese a la inestabilidad macroeconómica actual, se observa un relanzamiento progresivo en nuestra actividad, por eso, las perspectivas a medio plazo en el sector son muy positivas, con una gran cantidad de proyectos de adjudicación que configuran un 2019 en recuperación y definen al menos los años 2020 y 2021 como de fuerte expansión en el sector».

Al menos en parte, ese optimismo de cara al futuro se basa en la existencia de opciones que pueden compensar la potencial pérdida del mercado de Irán, en el caso de que Estados Unidos decida llevar hasta el final sus presiones sobre este país y también sobre quienes actúan como suministradores. Es el caso de un acuerdo de intenciones firmado con el Gobierno de Egipto, para participar en el proceso de implantación de centrales nucleares en el país.

Entre las mejoras que Tubacex ha conseguido afianzar en estos nueve meses figura el descenso de su endeudamiento, que se sitúa en 258 millones de euros a finales de septiembre y que supone 4,5 veces su ebitda. Esa tasa supone una mejora sustancial sobre el ratio contabilizado a finales de 2017 y que se situaba en 9,8 veces el ebitda, en gran parte provocado por la necesidad de hacer acopio de materias primas para cumplir con el contrato de Irán.

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