Música económica

'She Works Hard For The Money', la canción de la encargada de los váteres

Onetta y Donna en la contraportada del álbum./
Onetta y Donna en la contraportada del álbum.

Donna Summer consiguió en 1983 una proeza: alcanzó el éxito planetario con un tema que habla de los sacrificios cotidianos de una mujer trabajadora real y de clase muy humilde

CARLOS BENITO

El trabajo de las clases más humildes no es una materia prima muy habitual para las canciones de éxito. Cuando un tema pop aborda estos asuntos, suele ser a modo de abstracción más o menos poética, más o menos reivindicativa, más o menos sentimental, pero los artistas rara vez descienden a mirar cara a cara a algún representante real del proletariado, y mucho menos a uno que desempeñe tareas de esas que tradicionalmente se consideraban serviles. Por eso Donna Summer rizó el rizo con 'She Works Hard For The Money', su 'hit' planetario de 1983: la canción es aplicable a las trabajadoras en general, pero en realidad está inspirada solo por una, una mujer concreta que no era oficinista, ni obrera de fábrica, ni siquiera dependienta de grandes almacenes o camarera en algún bar de carretera. Esa canción que el mundo entero bailó a principios de los 80 está dedicada a la encargada de los váteres de un restaurante.

Cuentan las crónicas que, tras una ceremonia de los Grammy, Donna Summer acudió a una fiesta en el Chasen's, legendario restaurante de West Hollywood. El Chasen's, abierto en 1936, fue frecuentado en sucesivas oleadas por figuras como Marilyn Monroe, Cary Grant, Clark Gable, Elizabeth Taylor, Groucho Marx, Alfred Hitchcock, Frank Sinatra, Kirk Douglas, Jack Nicholson o John Travolta, además de ser el lugar donde Ronald Reagan se declaró a Nancy. En mitad de ese entorno glamuroso e impregnado de historia del espectáculo, Donna fue a fijarse en el personaje más inesperado: al ir al baño, se encontró a la encargada de los servicios dormida delante de un pequeño televisor. La mujer, que se llamaba Onetta Johnson, se despertó sobresaltada y explicó a la cantante que tenía dos empleos para sacar adelante a su familia, un sobreesfuerzo que le estaba pasando la lógica factura en forma de agotamiento. Donna Summer pensó 'vaya, trabaja duro para ganar dinero', y al volver a su mesa anotó el nombre de Onetta en un papel. Otra versión sostiene que aprovechó para sus notas uno de los trozos de papel higiénico de los que le había provisto la propia Onetta.

'Playbacks' con bandeja

Aunque algunas transcripciones no lo pillan, Donna Summer acabó citando el nombre de Onetta en la canción: «Ahí está Onetta en el rincón», dice uno de los versos. La letra entera se basa en la vida de su musa ocasional: ya desde el insistente estribillo («ella trabaja duro para ganar dinero, / así que más vale que la tratéis bien»), 'She Works Hard For The Money' está planteada como una demanda de respeto por la gente que tiene que desvivirse para sobrevivir. «Es un sacrificio trabajar día a día / por tan poco dinero, sin más paga que las propinas», explica Donna sobre esa mujer que ya ha visto pasar veintiocho años en su puesto. «Le parece extraño que alguna gente parezca tenerlo todo», observa con amargura. Onetta Johnson apareció en la contraportada del álbum, retratada junto a la cantante, aunque tanto en esa imagen como en el popular videoclip (el primero de una artista afroamericana que la MTV programó en 'heavy rotation') el oficio de la protagonista de la canción pasó a ser el de camarera. En muchos 'playbacks' televisivos, Donna (que, por cierto, era hija de carnicero y profesora) aparecía ataviada con el uniforme rosa y blanco y la plaquita con su nombre, y a veces incluso sostenía una bandeja en la mano, quizá la pieza de atrezo más incómoda de la historia del pop.

Hubo quien consideró la historia de Onetta una invención, una treta para enternecer el corazón de los aficionados, pero la mujer aparece en el documental 'The Last Days of Chasen's', que se grabó en 1995 durante los últimos días de funcionamiento del restaurante. Para Donna Summer, 'She Works Hard For The Money' no solo supuso un éxito arrollador, que prolongó hasta bien entrados los 80 la fama que había logrado en la era dorada de la música disco, sino que también desencadenó un punto de inflexión en su manera de crear: «Me enseñó mucho sobre mantener los ojos abiertos y prestar atención a lo que sucede a mi alrededor, porque eso puede ser la fuente de mucha información en la que otra gente se vea reflejada. Creo que de verdad ayudó a cambiar la manera en la que escribo», explicó en una entrevista la cantante bostoniana, que falleció en 2012 a causa de un cáncer de pulmón.