Mi vivienda es un anuncio

Mi vivienda es un anuncio

Las comunidades de vecinos pueden conseguir ingresos extra con la publicidad en edificios. Pero la regulación de esta actividad no es clara ni homogénea en todos los municipios

JORGE MURCIA

Cada vez es más frecuente ver edificios que nos 'venden' el último grito en telefonía, automóviles, moda o cualquier otro producto a través de lonas que cubren su fachada. La de la publicidad sobre andamios puede ser una buena fuente de ingresos para comunidades de vecinos que han de hacer frente a la rehabilitación de sus edificios. No es la única manera de convertir la vivienda en un anuncio, ya que también existe la posibilidad de coronarlos con letreros luminosos o pantallas LED. Eso sí, la rentabilidad de estas acciones publicitarias dependerá de muchos factores (el más importante, la ubicación del edificio), a lo que hay que sumar el hecho de que las normativas municipales que regulan esta actividad no son homogéneas. Y en algunos casos, ni siquiera existen.

«No existe un canal más rentable que otro, y cada edificio es diferente. Por su ubicación, por la capacidad de su fachada de instalar elementos de publicidad que se vean, pero a la vez se mimeticen con el entorno urbano. O por las necesidades de las empresas, etc.», responde Daniel García, de Ginsa Publicidad Exterior, empresa que ve a Euskadi como «un mercado muy importante, debido al auge de la imagen internacional de sus principales ciudades, y de la creciente necesidad de las pequeñas empresas y de las multinacionales de hacerse ver en las calles a sus habitantes».

García dice que el canon que se paga por un rótulo o una lona publicitaria depende de muchos factores. Las empresas del ramo son reacias ha hablar de cantidades que las compañías están dispuestas a pagar para ver su producto publicitado en una fachada, pero en cualquier caso desde Ginsa aseguran que «permiten financiar parte de las obras de reparación que realizan cada ciertos años las comunidades debidas a los desperfectos que van surgiendo en los edificios por el paso del tiempo».

Empresas como Ginsa son las responsables de muchos aspectos relacionados con la publicidad exterior en los edificios. Por ejemplo, de los relacionados con la seguridad, del proyecto arquitectónico que respalda la instalación del elemento publicitario, de la correcta legalización de la campaña con las autoridades municipales, la revisión de los andamios, etc. Además, en la mayoría de los casos asesoran a las comunidades de vecinos interesadas en sacar chispas a sus edificios en obras. Hay que tener en cuenta que cada campaña publicitaria debe ir precedida por un proyecto previo y un plan de seguridad, además de pasar el filtro de los ayuntamientos.

¿Y qué dicen las normativas municipales al respecto? Pues en el caso de Bilbao, las comunidades de vecinos interesadas en instalar un letrero luminoso en la cubierta o la fachada -algo que es frecuente en grandes capitales como Madrid y Barcelona- lo tienen imposible, ya que «no están permitidos, salvo que hablemos de un edificio institucional o de carácter corporativo», apuntan fuentes del Consistorio bilbaíno. Si se coloca en la planta baja -pero esto ya forma parte de la publicidad de los comercios- «deben estar dentro del hueco de los escaparates o del acceso».

¿Y cómo han de proceder ante las instituciones las comunidades interesadas en instalar lonas publicitarias? «No tienen que presentar nada en especial, puesto que la lona o malla de protección forma parte del proyecto de andamio al que se da licencia. En todo caso, deberán comunicar que la lona o malla va a llevar determinada publicidad», añaden esas mismas fuentes. Tampoco se pagan tasas especiales, ya que «se supone que forma parte de la licencia de andamio y de la tasa de ocupación de la vía pública correspondiente».

El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz no ha regulado esta actividad, y a las comunidades de vecinos que han presentado propuestas al respecto se les ha denegado el permiso de instalación de publicidad. Pero es un tema cada vez más recurrente, y desde diferentes departamentos (Hacienda, Medio Ambiente y Espacio Público) «se está trabajando para regularlo», apuntan fuentes municipales.