Las verdaderas amenazas para la economía

Las verdaderas amenazas para la economía

Europa verá debilitado su crecimiento por el conflicto entre Estados Unidos y China, y las dificultades para lograr una integración fiscal y financiera en la zona euro

JORGE MURCIA

En la primera mitad de este año ha dado la impresión de que la economía mundial recobraba «el ímpetu perdido» en 2018. Pero hay una serie de factores que, por su tendencia a perpetuarse en el corto-medio plazo, constituyen una amenaza para el crecimiento económico global. Sobre todo para Europa y China, que sufrirán especialmente las consecuencias de la guerra comercial que libran el gigante asiático y Estados Unidos. Así se pone de manifiesto en el Informe Económico y Financiero de Esade correspondiente al segundo semestre de 2019.

En ese estudio se señala que además de los «desequilibrios entre las políticas económicas de Estados Unidos y China», existen una serie de «vulnerabilidades financieras» que contribuirán a que el crecimiento global vuelva a debilitarse. Una ralentización que también estará asociada a «la dificultad para alcanzar un acuerdo con el 'Brexit', que también afectarán a las negociaciones para la integración fiscal y financiera de la zona euro», destaca Josep Comajuncosa, profesor del departamento de Economía, Finanzas y Contabilidad de Esade, y coautor del informe.

El estudio de la escuela de negocios advierte de que, si bien el la primera mitad del año el crecimiento de la zona euro «ha sido superior a lo previsto», cabe espera que en el segundo semestre se modere y pase del 1,8% registrado en 2018 a un 1,5%. Para Alemania pronostica una moderación del crecimiento por debajo del 1%, debido a la debilidad del consumo interno y las exportaciones, y a problemas en la producción industrial. Francia crecerá apenas unas décimas por encima del 1%. Italia, por su parte, se quedará al borde de la recesión debido a la fragilidad de la demanda interna y sus problemas financieros.

Los vaticinios se complican cuando se habla de Reino Unido. En la actualidad su economía avanza ligeramente por encima del 1%, aunque Comajuncosa advierte de que «es difícil hacer una previsión ajustada» por la incertidumbre que rodea su futuro. El profesor de Esade sostiene que si a lo largo de este año no se alcanza un acuerdo para un 'Brexit' ordenado, el crecimiento de la economía británica «se resentirá claramente a la baja».

Las previsiones de Esade van en cierta sintonía con las que este mismo miércoles hizo públicas la Comisión Europea. Bruselas recordó que el primer trimestre de este año resultó mejor de lo esperado gracias, entre otros motivos, al incremento en las matriculaciones de automóviles, y a «una serie de medidas fiscales» que ayudaron a mejorar «los ingresos disponibles en los hogares de varios Estados miembros». Sin embargo, advierten las autoridades comunitarias, las perspectivas a corto plazo se ven empañadas por «factores externos, incluidas las tensiones comerciales globales y la incertidumbre política significativa (fundamentalmente al 'Brexit')».

Sin factura para Estados Unidos

La guerra comercial no pasará, sin embargo, excesiva factura a Estados Unidos. El informe de Esade pronostica que será la economía desarrollada que más crecerá, por encima del 2%, y con una tasa de paro en mínimos históricos (3,8%). Por su parte, China se verá afectada por la disminución de las exportaciones derivada del alza de los aranceles fijados por Estados Unidos. Según en estudio, el estímulo fiscal programado por las autoridades chinas no logrará compensar los efectos perversos de la guerra comercial. Por eso su crecimiento se debilitará, aunque se situará en cifras que para sí quisieran las economías de Occidente (por encima del 6%). Si no lo consigue, muchos países de Asia incorporados a la cadena de valor del gigante asiático tendrán problemas.

India conseguirá mantener un sólido crecimiento, superior al 7% este año y del 7,5% más adelante, gracias a la fortaleza del consumo de las familias y la inversión empresarial. En Latinoamérica el crecimiento económico medio se acercará al 1,5% a finales de año, e incluso podría evolucionar en los meses siguientes hasta el 2%. Brasil se beneficiará del «cambio en la percepción de su política económica» para crecer algo por encima del 2% (el año pasado lo hizo en un 1,1%), mientras que el panorama también será positivo para Argentina «gracias al aumento de la renta disponible y al repunte de la producción agrícola tras la sequía del pasado año». México, por contra, crecerá por debajo del 2% por el cambio de expectativas -a peor- motivada por el cambio de su Gobierno.