Si no lo vas a usar (mucho), alquílalo

Rodolfo Pereira con una muestra de los objetos que se puede alquilar en Aloklub./
Rodolfo Pereira con una muestra de los objetos que se puede alquilar en Aloklub.

Aloklub ofrece en Bilbao la posibilidad de evitar la compra de objetos de uso esporádico, desde vaporetas a tiendas de campaña

IRATXE BERNAL

Hace tres años, Rodolfo Pereira miró a su alrededor y se sorprendió rodeado de cosas que realmente no le hacían falta. O que usaba tan esporádicamente que no justificaban ni la inversión que hizo para adquirirlas ni el espacio que ocupaban en su casa. «Y eso que no soy una persona que compre mucho, pero aún así tenía cosas que no había usado cinco veces. No sólo hablo de objetos de gran tamaño. También de otras muy pequeñas, como una cámara de fotos, que estaban cogiendo polvo. Pensé, además, en las actividades que todos dejamos de hacer porque implican comprar material o equipaciones que sabemos que después no vamos a utilizar», explica.

Así que buscó en Internet qué opciones tendría de alquilar a otros esa cámara de fotos o de pagar él por el uso sólo un fin de semana de unos esquíes o de una tienda de campaña. No encontró nada, una frustración que, «después de muchas vueltas», convirtió en una idea de negocio para crear Aloklub, un establecimiento del que cualquiera puede llevarse una lijadora eléctrica o una barbacoa pagando únicamente por el tiempo en que vaya a usarlas.

De este modo, Pereira quiere ir un poco más allá del servicio que ya ofrecen plataformas de Internet muy asentadas en el mercado que permiten la compraventa de artículos de segunda mano. «Para empezar porque vender no es tan rápido ni tan fácil. A veces la gente no se interesa por lo que ofreces o lo hace en unas condiciones que no son las tuyas. Al final, tienes que rebajar o regatear el precio tanto que ni merece la pena el esfuerzo; habría sido más cómodo regalárselo a un amiguete. Y encima, durante todo ese tiempo el objeto que quieres vender sigue siendo un trasto en tu casa. Pero es que además es algo que sólo soluciona una parte del problema, el de quien quiere deshacerse de algo», explica Pereira.

Modelo de consumo

Y ahí estaba la parte que más le interesa; la de aprender, «yo el primero», a consumir de una manera más sostenible. «, pero no lo vemos porque estamos atrapados en un modelo de consumo nada sensato que nos anima a tener nuestro propio taladro», insiste. «Es cierto que tendemos a ser consumistas, que nos gusta más comprar que alquilar, pero quizá es una mentalidad que pueda cambiar si hay alternativas».

«Yo al principio creí que esta era una opción propia de gente joven o con escasos recursos, y estoy viendo que no. Viene gente de todo tipo y alquila cosas que se pueden adquirir realmente por muy poco, pero ya empieza a calar la idea de que el precio, por bajo que sea, no debe justificar una compra. Aquí tengo una trituradora de papel que ya he alquilado tres veces, por ejemplo», explica.

Así que su alternativa fue la creación de lo que él denomina una «biblioteca de productos» y en la que el funcionamiento es tan sencillo como realizar una reserva a través de la web y después pasarse por el establecimiento de Sabino de Arana a recoger (o entregar) la cuna de viaje o la vaporeta. Para acceder al servicio hay que registrarse, como usuario ocasional (plan diario) o pensando ya en pasarse de lleno a la economía circular y hacerse un habitual del servicio. En este caso, conviene acceder al plan anual, que da acceso a todos los fondos de la «biblioteca» por una tarifa plana de 39,90 euros.

En ambos casos la reserva ha de hacerse entre 24 horas y 60 días antes de la fecha en que se desea pasar por la tienda a recoger el producto. Esta reserva implica el pago de una fianza, que se recupera si se cancela el servicio siete días ates de la fecha inicialmente acordada.

Aprendiendo de la gente

«Lo mejor es que vamos aprendiendo y completando la oferta viendo qué pide la gente. Hace unos días vino una señora preguntando por una silla de ruedas. Su padre no la necesita de continuo, pero se fatiga demasiado para ir andado a la consulta del médico. El transporte público no les pilla cerca de casa y, al final, cada vez que tienen cita acaban cogiendo un taxi. Sin embargo, de cara a la primavera prefiere tener una silla y aprovechar para dar un paseo. Es un caso que a mí no se me había ocurrido, pero…»

Pereira recuerda también a aquel chico que ya tenía taladro, pero un buen día necesitó un cable alargador de 25 metros. «¿Quién tiene algo así si no se dedica a las reformas? ¿A quién se lo puedes pedir? Aquí había uno porque a veces nos lo han pedido para colocar altavoces, así que le solucionamos la papeleta. Otras personas prefieren llevarse a casa la aspiradora especial para lavar alfombras y, por catorce euros, aprovechar para dar un repaso al sofá además de ahorrarse el trajín de llevarlo todo a la tintorería».

Además del alquiler de objetos de uso esporádico, la tienda también ofrece a quienes se hayan cansado de esperar compradores en la web la posibilidad de llevar allí los productos de los que quieran deshacerse. En esos casos, Aloklub les ofrece el servicio de permuta, por el que entregan el objeto a cambio de vales para cualquier otra cosa.

De momento, sólo es posible hacerlo en Bilbao, pero Pereira no niega la ilusión que le haría poder expandir pronto su idea. «Yo creo que todos podemos hacer algo por consumir más responsablemente y si decides comprar algo, que sea porque realmente le vas a dar uso. De hecho, también en eso te podemos ayudar. ¿Por qué no alquilar un equipo de sonido y probarlo antes de comprarlo?», subraya Rodolfo Pereira.