El transporte por carretera se come la mitad del petróleo

Camiones en el centro de Barcelona. /Efe
Camiones en el centro de Barcelona. / Efe

Representa el 53% del consumo de productos petrolíferos en España, que tiene en el gasóleo a su rey indiscutible

Jorge Murcia
JORGE MURCIA

España consumió el pasado año 51.452 miles de toneladas de productos petrolíferos, categoría que incluye a las gasolinas, querosenos, gases licuados de petróleo (GLPs), gasóleos (de automoción y fuelóleos) y otros derivados como el coque. ¿Y a qué usos se destinan estos combustibles obtenidos a partir del refino de crudo? Fundamentalmente al transporte en sus diversas variantes, según la última estadística de la Corporación de Reservas de Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), con datos correspondientes a 2017. Coches, motocicletas, camiones, autobuses, aviones, helicópteros y otros medios de locomoción se 'comen' el 68% del petróleo importado en España. Es, además, el único sector que aumenta su consumo respecto al año anterior (+4,3%),

A una distancia muy considerable le sigue el sector industrial (con un 14%, y un descenso interanual del 0,4%), que engloba los consumos que las diferentes industrias utilizan en apoyo de sus actividades principales. En tercer lugar se sitúa la categoría denominada 'Otros sectores' (con un 11% del consumo total). Hablamos del sector residencial, comercial y público, además de la pesca, agricultura y silvicultura.

El cuarto sector en consumo de productos petrolíferos es el de la transformación, con un 6%. Aquí se encuadran aquellos usos destinados a transformar un combustible primario en un producto energético secundario. Por ejemplo, la producción de electricidad, la cogeneración eléctrica, la fabricación de gas y la petroquímica.

En cuanto al consumo por subsectores, el transporte por carretera es el responsable de algo más de la mitad (53%), muy por delante de la aviación internacional con el 8% y el petroquímico (6%). El resto está profundamente repartido entre usos como el residencial, la aviación doméstica o la producción de electricidad, entre otros.

¿Y qué tipo de producto es el más utilizado? Pues los gasóleos (de automoción y los fuelóleos) representan el 57% del consumo, seguido de los querosenos (con un 12%, es el combustible que se utiliza en la aviación) y las gasolinas (9%). El informe de Cores destaca además que los gasóleos son los productos más versátiles, ya que se utilizan en todas las agrupaciones de sectores. Destaca, por encima de todo, su cuota de mercado en Transportes, con un 66% (el 18% es para el queroseno y el otro 14%, a la gasolina).

El resto de derivados del petróleo se suele emplear en uno o dos sectores, con consumos «testimoniales» en los demás. Por ejemplo, los GLP's se destinan en su mayoría a la agrupación Industrial y 'Otros sectores'; las gasolinas y querosenos fundamentalmente a Transporte, mientras que los fuelóleos se emplean sobre todo en la transformación en otros productos energéticos.

El uso energético, mayoritario

El informe también distingue el consumo por tipo de uso. Por un lado está el energético, donde los productos se emplean como combustible o a su transformación en otras formas de energía, ya sea electricidad y/o calor. La mayor parte del consumo se destinan a estos usos (un 92% del total).

El resto corresponde al uso no energético: los derivados del crudo se emplean como materia prima. Este tipo de consumo se localiza fundamentalmente -y cada vez más- en el subsector químico y petroquímico, con un 68% del uso no energético. A continuación le sigue el de la construcción, que pese a caer un 7,7%, sigue siendo el segundo principal consumidor de productos petrolíferos de uso no energético.

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