Tecnología vasca para ahorrar agua

Jorge Manrique, de la empresa Arson Metering, en el centro de control./Mireya López
Jorge Manrique, de la empresa Arson Metering, en el centro de control. / Mireya López

La firma vizcaína Arson Metering desarrolla sistemas de lectura remota de contadores inteligentes que digitalizan el control de los consumos de toda una comarca

IRATXE BERNAL

El agua es un recurso escaso y caro y, como tal, supone uno de los grandes retos de un futuro en el que la población mundial crecerá hasta alcanzar los 9.800 millones de habitantes en el año 2050. Su gestión eficiente preocupa mucho y no sólo en regiones en las que el derroche es ya hoy el peor de lo pecados. «En todas las redes hay fugas. En la mejor red de España un 20% del agua se pierde por la tuberías«, enfatiza Jorge Manrique, director comercial de la firma vizcaína Arson Metering, especializada en la aplicación de las nuevas tecnologías para el ahorro de agua. Ellos ya facilitan este control a las gestoras de agua de cien municipios españoles y desarrolla proyectos en Francia, Alemania, Andorra, México y Arabia Saudí.

La firma, con sede en Leioa, surgió en 1975 como una ingeniería para el desarrollo de tarjetas inteligentes y chips para mandos a distancias. En 2003, el grupo Uralita les propuso desarrollar telecontroles en comunidades de regadío en las que había que asegurarse de que los usuarios hacían un uso eficiente (y ordenado) del agua. «Existía Internet pero teníamos que trabajar en ambientes muy hostiles, donde los equipos quedaban a la intemperie. Se instalaban en lugares que muchas veces no tenían ni cobertura telefónica ni suministro eléctrico, con lo que las comunicaciones con los dispositivos que iban a controlar las válvulas de riego se debían realizar por radiofrecuencia».

Arson Metering

«Y además había procurar que los consumos de esos dispositivos fueran muy reducidos para que las baterías pudieran estar siempre conectadas, que se pudiera cortar el agua sin importar a qué hora se detectara el problema. En 2008, por ejemplo, en la comunidad de regantes del valle inferior del Guadalquivir instalamos 12.000 válvulas que funcionaban (aún lo hacen) de forma remota por radiofrecuencia. Fue un reto en el que aprendimos cómo comunicar a largas distancias con equipos que gastaban muy poco», explica Manrique.

Lecturas las 24 horas

Hoy, especializada ya en sistemas de control del consumo de agua, la firma vizcaína propone sacar un mayor rendimiento a los contadores de lectura automática (inteligentes) que poco apoco se van incorporando a la red de suministro, aunque de momento únicamente se emplean para tarifar el consumo. Además, cada fabricante utiliza su propio sistema de lectura, con lo que si la gestora de agua de la comarca ha asignado contratos a diferentes fabricantes para diferentes municipios u obras, los contadores de unos y otros no pueden leerse con un único software de telelectura remota.

Y ahí es donde Arson Metering ha encontrado su nicho: ha desarrollado un sistema válido para cualquier contador (sea cual sea su fabricante) que permite trasladar en tiempo real los registros recogidos durante las 24 horas por todos ellos a un mismo centro de control. «El sistema de telelectura no ofrece un segundo dato de consumo. El consumo lo mide el contador; nosotros sólo recogemos esa la lectura y analizamos los datos para lograr una mejor gestión. Para lograr, por ejemplo, que si hay una fuga el Ayuntamiento sepa exactamente dónde tiene que levantar el asfalto», señala.

Los últimos en comprobarlo han sido los vecinos de Formentera y Mequinenza (Zaragoza), con 2.400 contadores y 1.180 contadores inteligentes, respectivamente. En Mequinenza, por ejemplo, el sistema de telelectura de Arson Metering ha detectado fugas en las instalaciones del 7% de los abonados. «Lo que se considera una pequeña fuga y que a veces pasa desapercibida porque el agua va al subsuelo, puede suponer el desperdicio de 2.000 litros a la hora», dice Manrique.

En la imagen, un contador con telelectura.
En la imagen, un contador con telelectura. / Arson Metering

Además, el sistema permitirá a los propios vecinos ser más conscientes de cuánta agua consumen y cómo lo hacen. E, incluso, podría emplearse para que los servicios sociales puedan alertar sobre la posibilidad de que una persona mayor o con problemas de movilidad haya sufrido un percance en casa si de pronto en ese domicilio el consumo desciende llamativamente.

Todos estos datos llegan a un puesto de control de datos que Arson Metering facilita al Ayuntamiento de Mequinenza o el Concell de la isla balear para que puedan realizar intervenciones rápidas, aunque sean los especialistas de la propia firma vizcaína quienes realicen desde Leioa el análisis más exhaustivos de estos datos. «Al final cada quien se tiene que dedicar a lo suyo –matiza Manrique–. Nosotros tenemos aquí equipos dedicados exclusivamente a hacer esas mediciones, seguimientos y comparativas. Un gestor de agua puede poner a alguien para hacer esto mismo, pero lo normal es que tengan muchas otras tareas y le baste con atender las anomalías o desviaciones que se le comuniquen».

La firma, que última la adaptación de esta tecnología para los contadores de gas, trabaja ahora mismo en la instalación de sus sistema de telelectura en cinco ciudades de Arabia Saudí (Damman, Rahima, Al Khafji, Jubail y Abqaiq) que suman 45.000 contadores. «Allí los lectores no se instalan en las viviendas, sino en los edificios. Por lo que tanto por volumen de población que abarca como por las dificultades que supone trabajar en el extranjero y en países con culturas tan distintas a las tuyas, es nuestro mayor reto. De momento», subraya Jorge Manrique.