Cómo superar las barreras internas en la Industria 4.0

Cómo superar las barreras internas en la Industria 4.0
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ROBERTO BEITIAPresidente de Sarenet

Este artículo está dirigido a los responsables de empresas de fabricación que ya conocen las ventajas de la Industria 4.0 y que se plantean el siguiente paso, esto es, su implantación. En mi opinión hay dos aspectos clave en este proceso: la cultura de la empresa y las personas involucradas en el proyecto. Evidentemente es más fácil cualquier implantación en una empresa donde hay una cultura innovadora en la que todos los departamentos están alineados a la hora de introducir cambios que mejoren la productividad. Sin embargo, la situación habitual es bien distinta, con responsables de departamentos celosos de mantener su estatus y su círculo de influencia.

Insistir en las ventajas

La primera regla que debe observar la dirección a la hora de plantear proyectos de digitalización de la empresa es la siguiente: insistir en que es un beneficio para la compañía que redunda en todos los departamentos que la componen, especialmente en los más involucrados. Es muy importante que los responsables de fabricación vean los beneficios a medio plazo, es decir, aumento de Productividad, Fiabilidad y Seguridad (la triada ProFiS), con sus incentivos personales asociados. De esta manera se eliminarían la reticencias naturales a compartir la información de planta con el departamento de sistemas de la empresa.

Incido en esta cuestión porque es habitual encontrar recelos y, a veces, hasta rivalidad entre los técnicos del departamento de sistemas, también llamado de Tecnologías de la Información (IT), y los técnicos del departamento de fabricación, o de Tecnologías de Operaciones (OT). En IT se controla la información de gestión y las comunicaciones, y en OT se manejan sistemas utilizados para monitorizar eventos, procesos y dispositivos, y para controlar las operaciones industriales en general. Estos sistemas conectan sensores, PLCs, SCADAs y otros elementos de control industrial.

Poner de acuerdo a estos dos departamentos no es tarea fácil; en IT se trabaja con equipos de vida útil corta, actualización permanente de las aplicaciones y su objetivo es la explotación de la información. Sin embargo, en OT predominan los equipos de gran fiabilidad y vida útil muy larga, con pocas actualizaciones y su objetivo principal es la producción de algo tangible (piezas, producto terminado, etc.).

La colaboración IT-OT

Además de insistir en los beneficios, otra tarea que debe observar la dirección al acometer un proyecto de digitalización es convencer a los departamentos de fabricación para que no vean a la los técnicos de sistemas como un peligro de exceso de control. Para ello el departamento de sistemas (IT) debe ponerse al servicio de la fabricación (OT) y facilitarle las cosas en cuanto al manejo de la información, algo en lo que son expertos.

Veamos algunos ejemplos: sistemas de respaldo para las estaciones de ingeniería, archivo y clasificación de las programaciones de los PLCs; Wi-Fi 'seguro' para visualizar en dispositivos móviles las mediciones de parámetros críticos, sensores etc. En definitiva, los técnicos del departamento de IT deben implementar en otros departamentos algo que ya hacen habitualmente: poner el dato a disposición de quien lo necesita.

La segmentación de redes como primer paso

Un buen método para acometer proyectos ambiciosos como la 'digitalización' es identificar acciones concretas y plantearlas como miniproyectos encaminados a dicho objetivo final. Un ejemplo: teniendo en cuenta que la Industria 4.0 implica la convergencia de los departamentos de IT y OT, una buena forma de empezar es establecer las comunicaciones electrónicas, es decir, redes de datos entre los equipos y dispositivos de ambos departamentos para conseguir su «interoperabilidad».

Técnicamente consiste en segmentar por capas los diferentes elementos que deben comunicarse entre sí. Como las conexiones también entrañan riesgo, se deben establecer medidas de seguridad (cortafuegos, etc.) para impedir cualquier vulnerabilidad. La «segmentación de redes» es el paso previo que posibilita cualquier proyecto de Internet de las Cosas (IoT), y nos introduce en el concepto de «industria conectada».

Otro miniproyecto podría ser la identificación de un problema de fabricación para atajarlo por medio de un sistema de detección y actuación. Una cuestión habitual en fabricación es el mal funcionamiento de máquinas que provocan rotura de utillaje o piezas defectuosas. En muchos casos los problemas se pueden detectar midiendo temperatura y vibraciones en los puntos críticos. Un sistema de sensores con transmisión de la información, análisis y alertas no es complicado de implementar.

Sirva también de ejemplo una máquina sofisticada de un fabricante externo que puede ser permanentemente monitorizada por dicho fabricante para mejorar su mantenimiento. Establecer una comunicación segura desde esa máquina, a través de la red de la empresa e internet, tampoco es difícil de poner en marcha cuando dicha red está preparada para 'interoperar'.

La digitalización de una planta de producción es un objetivo ambicioso; sin embargo, si lo planteamos con prudencia, no será más complicado que otros retos que la empresa ya ha superado. No olvidemos que las compañías son el resultado de las personas que las lideran y, por ello, insisto en lo dicho al comienzo del artículo: el grupo de personas involucradas en el proyecto es determinante para conseguir su éxito.