Nueva jornada de huelga

Los incidentes salpicaron la tercera jornada de huelga del metal vizcaíno

Los manifestantes han cruzado e incendiado contenedores en la Gran Vía de Bilbao. /BORJA AGUDO
Los manifestantes han cruzado e incendiado contenedores en la Gran Vía de Bilbao. / BORJA AGUDO

Miles de personas se manifestaron en Bilbao en demanda de un convenio «digno», mientras la patronal denunció la presencia de «piquetes agresivos»

ERLANTZ GUDE

La tercera jornada de huelga en el sector del metal de Bizkaia se saldó ayer con diversos incidentes que tuvieron lugar durante la manifestación que por la mañana recorrió la Gran Vía bilbaína, además de «graves destrozos en instalaciones y maquinaria», que según la patronal fueron obra de «piquetes agresivos» en un «número elevado de empresas».

Los sindicatos convocantes (ELA, CC OO, LAB y UGT) aseguraron que el seguimiento del paro volvió a ser muy importante, y en la misma línea que el día anterior estimaron que el 85% de los trabajadores vizcaínos del sector se habían adherido a la huelga. Como suele ser habitual en estas 'guerras' de cifras, por su parte, la Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM) volvió a rebajar de forma notable, hasta el «entorno del 20%» -el día anterior lo estimó en el 21%-, el seguimiento del paro.

Por la mañana, varios miles de personas -11.000, según el Ayuntamiento de Bilbao- recorrieron la Gran Vía en respuesta a la convocatoria unitaria realizada por los cuatro sindicatos para demandar un convenio «digno» en el sector vizcaíno del metal, que afecta a cerca de 50.000 trabajadores.

La marcha, muy ruidosa y en el transcurso de la cual se detonaron numerosos petardos y artefactos pirotécnicos, estuvo presidida por las banderolas de las centrales y en la cola de la manifestación se produjeron algunos incidentes. Un grupo de personas cruzaron e incendiaron varios contenedores en la Gran Vía así como en la calle Elcano, lo que obligó a la intervención de una dotación de bomberos para sofocar los fuegos. En total ardieron ocho contenedores que tuvieron que ser retirados por los servicios municipales de limpieza. A consecuencia de los incidentes se registraron alteraciones en el tráfico de la Gran Vía, cortes en las calles adyacentes y algunos atascos.

Estos hechos fueron condenados «enérgicamente» por el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, quien en su cuenta de Twitter escribió: «No a actos como el de hoy. Siempre defenderé el diálogo y el acuerdo para la resolución de conflictos. Respeto la discrepancia, el derecho de manifestación y la crítica, pero nunca aceptaré y condenaré enérgicamente que se soliviante la tranquilidad de una ciudad como Bilbao».

La manifestación concluyó en la Plaza Euskadi ante la sede de la patronal del metal, protegida por varias dotaciones de antidisturbios de la Ertzaintza que habían sido desplegadas en el lugar en previsión de incidentes.

«Graves destrozos»

La Federación Vizcaína de Empresas del Metal, que el jueves ya denunció «serios destrozos», aseguró que ayer aumentaron «en gran medida» los «piquetes agresivos» y que de nuevo se habían producido presiones y amenazas. «Un número elevado de empresas nos informan de que han sacado por la fuerza a personas que querían ejercer su derecho al trabajo, además de causar graves destrozos en instalaciones y maquinaria», señaló la FVEM en una nota de prensa.

Sin embargo, representantes de los sindicatos convocantes destacaron el «comportamiento ejemplar» de los piquetes informativos que actuaron en las empresas, que «la Ertzaintza ha estado identificando», pero «no nos consta ningún tipo de violencia», afirmó el representante de ELA, Mikel Etxebarria.

En su comunicado, la FVEM mostraba su disposición a «mejorar sus propuestas» en la negociación de un convenio sectorial «digno», pero en contrapartida pedía que fueran «correspondidas» por la parte sindical «en lo que se entiende por negociación», algo que a su juicio «no ha ocurrido hasta el momento».

Patronal y sindicatos volverán a sentarse el próximo día 17, en vísperas de la convocatoria de otros dos días de huelga en el metal -el 20 y 21 de junio-, un sector clave para la economía vizcaína y la vasca en general.

Las posiciones están notablemente separadas, ya que mientras las centrales aseguran que ha habido un retroceso en el curso de las últimas reuniones, los empresarios entienden que satisfacer las peticiones de los trabajadores es imposible porque afectaría a la competitividad de las compañías.